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Aparece un lobo ibérico atropellado a 600 metros de un pueblo de León: «Ya van dos»

Un seguidor de Jara y Sedal nos envía la imagen de un lobo recién atropellado en el kilómetro 2 de la vía LE-142, en las cercanías de la localidad leonesa de Valdeviejas. Asegura que es el segundo que perece del mismo modo en la zona en las últimas semanas.

lobo atropellado León
Imagen del lobo recién atropellado.

El crecimiento de la población de lobo en nuestro país está provocando que, además de poner en grave riesgo la supervivencia de los ganaderos en extensivo, se produzcan cada vez más accidentes de tráfico. Uno de los seguidores de Jara y Sedal ha enviado a esta redacción la imagen de un lobo ibérico recién atropellado en las cercanías de la localidad leonesa de Valdeviejas y a tan solo dos kilómetros del municipio de Astorga, en la comarca de Maragatería (León).

Como se puede apreciar en la imagen, el cánido habría muerto en la vía LE-142, que discurre por la provincia de León y une las ciudades de Astorga y Ponferrada atravesando los Montes Aquilanos. Nuestro seguidor relata que regresaba a su pueblo cuando se topó con la escena en el kilómetro 2 de la citada carretera.

Un especie protegida en aumento

El lobo es una especie protegida en toda España y su caza está prohibida desde que el pasado mes de septiembre fuera incluido en el LESPRE. Esto ha provocado que el cánido esté incrementando su población aún más, que ya venía de una tendencia al alza en los últimos años. En regiones como Extremadura o Cataluña, de donde desapareció hace décadas, ya se ha constatado su regreso.

De hecho, la Dirección General de Sostenibilidad extremeña ya ha mantenido una primera reunión con responsables de la Dirección General de Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica con el fin de comenzar a adoptar las medidas incluidas en la Estrategia nacional para recuperar por completo esta especie en la región.

Por último recordamos otro llamativo caso acaecido el pasado año en Galicia cuando una mujer atropellaba lo que creía que era un perro y lo llevaba al veterinario. Poco después, para su sorpresa, descubrieron que en realidad era un lobo.