La temporada acababa de arrancar en los cotos madrileños cuando ha llegado el mazazo judicial. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dictado un auto, fechado el 6 de octubre de 2026, que suspende cautelarmente la caza de nueve especies de aves en toda la región. La decisión no nace de una evaluación propia de la Administración autonómica, sino de un recurso presentado por SEO/BirdLife, la organización ecologista que lleva años señalando a la caza como objetivo prioritario de sus campañas y que vuelve ahora a conseguir, por la vía de los tribunales, lo que no logra en el debate técnico ni en el científico.
La propia entidad ha presentado la resolución como un triunfo en su web y en sus redes sociales, asegurando que su petición respondía al riesgo de una «mortalidad irreversible sobre especies en declive». Late ahí el patrón que el sector cinegético lleva tiempo denunciando: cuando una comunidad autónoma aprueba una orden de vedas conforme a derecho, SEO/BirdLife no discute solo el contenido técnico, sino que acude a la Sala de lo Contencioso para paralizarlo todo antes de que exista siquiera una sentencia sobre el fondo. Y lo hace, conviene recordarlo, como una entidad que recibe año tras año millones de euros de dinero público.

Estas son las nueve especies que no se pueden cazar en Madrid
El auto afecta de forma literal a la perdiz roja, la codorniz, la becada, el zorzal alirrojo, el zorzal real, la paloma zurita, la paloma bravía, la corneja negra y la urraca. No se trata, por tanto, de una suspensión genérica de «los zorzales» o «las palomas»: quedan vetados específicamente esos dos zorzales y esas dos palomas, dejando fuera de la prohibición a otras especies del mismo grupo que si aparecen en la orden de vedas madrileña.
Desde la fecha del auto, el 6 de octubre de 2026, ninguna de esas nueve especies puede cazarse legalmente en territorio madrileño mientras la medida cautelar siga en vigor. La orden de vedas de la Comunidad de Madrid para la temporada 2026-2027, publicada meses antes en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, había fijado las épocas y limitaciones hábiles para esta campaña, pero la resolución judicial se superpone ahora a ese calendario y obliga a los cazadores a adaptarse de inmediato, sin que hayan tenido apenas margen para conocer el cambio y sin que la administración haya realizado ningún anuncio oficial.

Importantes sanciones por desconocer el auto
Aquí está el verdadero problema para miles de cazadores madrileños: la suspensión ha llegado en el peor momento posible, justo cuando la temporada arranca y cuando buena parte del sector sigue guiándose por la orden de vedas que conocía hasta hace unos días. Nadie avisa puerta a puerta de un auto judicial. Un cazador que salga al campo este fin de semana con la perdiz roja, la becada o cualquiera de las otras siete especies en su plan de jornada puede estar incurriendo, sin saberlo, en una infracción.
La nueva Ley 4/2026, de 2 de julio, de Caza y Pesca de la Comunidad de Madrid, que entrará en vigor en breve, clasifica las infracciones cinegéticas en leves, graves y muy graves, con sanciones que van de los 200 euros hasta los 80.000 euros, además de la posible retirada de la licencia de caza durante años. Cazar una especie no autorizada puede encuadrarse en ese régimen sancionador, por lo que la recomendación para cualquier titular de coto, guarda o cazador particular es tajante: hasta que no haya una comunicación oficial clara de la Comunidad de Madrid o una modificación judicial, ninguna de las nueve especies afectadas debe tocarse, y conviene revisar a diario los canales oficiales antes de salir al monte.
Resulta llamativo, y preocupante, que sea una asociación privada, y no la Administración autonómica competente, quien marque de facto el calendario cinegético real de miles de cazadores en plena campaña. La inseguridad jurídica que esto genera recae enteramente sobre el eslabón más débil de la cadena: el cazador que ya pagó su licencia, preparó su material y organizó su jornada conforme a una norma que creía vigente puede ser sacionados.
Seguiremos ampliando esta información a lo largo de las próximas horas.








