La Guardia Civil ha instruido diligencias contra un vecino de Mérida tras sorprenderlo cuando trataba de capturar aves mediante métodos prohibidos en las inmediaciones del arroyo Albarregas. La actuación se enmarca en un operativo de vigilancia ambiental desarrollado por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), centrado en prevenir prácticas ilegales que ponen en riesgo la biodiversidad.
Los hechos ocurrieron cuando los agentes, que realizaban labores preventivas en la zona, detectaron la presencia de un hombre que intentó ocultarse al advertir la presencia policial. Ese gesto levantó las sospechas de la patrulla, que procedió a su identificación y a inspeccionar el entorno.
En el lugar localizaron distintos elementos empleados habitualmente en la captura ilegal de aves fringílidas, entre ellas jilgueros, una práctica perseguida por su impacto sobre las poblaciones silvestres.
Trampas con pegamento y reclamos electrónicos
Durante la inspección, los agentes hallaron una jaula, varias varetas impregnadas con pegamento y dispositivos electrónicos utilizados como reclamo. En concreto, se trataba de dos teléfonos móviles que emitían sonidos imitando el canto de jilgueros para atraer a otros ejemplares.
Además, encontraron un ave muerta sujeta a una de las ramas, utilizada como reclamo visual para atraer a individuos de la misma especie. Este método, basado en el uso de pegamentos adhesivos, provoca que las aves queden atrapadas al posarse, sufriendo lesiones graves en alas y plumaje, e incluso la muerte por estrés o agotamiento.
Se trata de un sistema indiscriminado que no solo afecta a la especie objetivo, sino a cualquier ave que entre en contacto con las superficies impregnadas. Por ello, la normativa vigente lo prohíbe expresamente y lo considera constitutivo de delito.
Un delito contra la fauna
Este tipo de prácticas están tipificadas como delito contra la fauna, ya que implican la utilización de medios no selectivos y prohibidos. Según ha informado la Guardia Civil, el investigado ya contaba con antecedentes por hechos similares.
El vecino emeritense ha sido puesto a disposición de la Autoridad Judicial en Mérida como supuesto autor de un delito contra la fauna. Los efectos intervenidos quedaron a disposición de la autoridad competente.
Con actuaciones como esta, el SEPRONA refuerza su labor de vigilancia en enclaves naturales sensibles, especialmente en épocas en las que aumenta la presión sobre determinadas especies. La protección de la fauna silvestre sigue siendo una prioridad en la región, donde la captura ilegal de aves continúa generando intervenciones periódicas por parte de las fuerzas de seguridad.








