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La historia del viejo corzo con una piedra bezoar en su interior, premiada por Jara y Sedal y BBI

El cazador catalán Pere Artigas ha sido el afortunado que ha ganado un magnífico monocular térmico Burris H50 tras su historia del pasado 11 de mayo.

El corzo, con la piedra encontrada tras ser cazado. © J. A.
El corzo, con la piedra encontrada tras ser cazado. © J. A.

El concurso puesto en marcha el pasado mes de abril por parte de Jara y Sedal y Beretta Benelli Ibérica con la mejor historia de corzos de la temporada como protagonista ya tiene ganador. Se trata del cazador catalán Pere Artigas, que ha ganado un magnífico monocular térmico Burris H50 tras su historia del pasado 11 de mayo, en la que narraba cómo consiguió hacerse con un viejo corzo de 12 años con una piedra bezoar en su interior.

El animal además conservaba la borra en sus cuernas, por lo que el orgánico contactó con Pablo Ortega, conocido cazador, escritor, divulgador de temas de caza y experto en corzos, quien se hizo eco de la captura en su cuenta de Instagram. Ortega analizó las imágenes, calculó su edad en unos 12 años gracias al análisis de la mandíbula y comentó que el hecho de que aún conservase la correa «probablemente se deba a problemas hormonales consecuencia de su ancianidad».

Pero sin duda lo más sorprendente de este animal fue el hecho de que en su interior se hallase una piedra bezoar, algo que la convirtió en una de las historias mejor valoradas por los lectores de Jara y Sedal. Cuando movieron la pieza para realizarle las fotografías, observaron una piedra negra que le salía por la zona del disparo: era una piedra bezoar. Al constatar la información con Ortega, éste le comentó que él desconocía totalmente en el caso del corzo: «Es algo bastante típico en rebecos, sarrios o cabras, pero en el corzo, a fecha de hoy, no había ninguna pista de que se produjese», explicaba el joven. «Supongo que sería a causa de ser tan viejo», añadía.

El Burris H50 que se llevará Pere Artigas

El monocular térmico Burris H50  que se llevará Pere Artigas se construye en torno a un sensor IR de detección con una resolución de 400×300 que capta las fuentes térmicas existentes en el campo visual, proporcionando imágenes excelentes en cualquier condición.

El sensor basa su tecnología en el óxido de vanadio, por lo que es del tipo VOx, con una distancia entre centros de píxeles de 17 μm/micrones, lo que sitúa a esta óptica entre las de mejor calidad y rendimiento del mercado actual en su rango de precios.

El sensor VOx es capaz de desarrollar un contraste térmico o NETD <= 50 mK / mili Kelvins que se muestra en una pantalla HD (High Definition) de 1280×960 con una frecuencia de refrescado de fotogramas de alta velocidad de 50 Hz.

Esta serie de características aportan al térmico Burris H50 la capacidad de captura de imágenes nítidas y definidas, así como un movimiento nítido y rápido, así como una capacidad de detección de 1. 400 metros. El tamaño de objetivo del térmico Burris H50 es de 50 milímetros.

© Burris Optics

Hot spot Tracking, sigue los rastros de calor

El software de los térmicos Burris BTH permite un zoom digital de 1 a 4 aumentos sobre la capacidad de captación del sensor. Igualmente, cuenta con las tecnologías PIP (Picture in Picture), que permite superponer una imagen aumentada digitalmente en el centro de la pantalla, sin perder la capacidad de observación del resto del campo visual que el sensor esté captando.

Asimismo, la tecnología térmica desarrollada por Burris también incluye el Hot Spot Tracking, es decir, la capacidad de fijar y seguir los rastros térmicos que el sensor está captando.

La unión de estas dos tecnologías, junto a la amplia paleta de colores para facilitar el máximo contraste del objetivo observado en cada situación, permite maximizar las posibilidades de observación y minimizar la pérdida de señales térmicas que se estén observando o siguiendo.

Todos los monoculares térmicos Burris BTH incluyen una salida Micro HDMI y conectividad wifi. Esto permite visualizar en una pantalla externa la imagen que está siendo captada por el sensor en streaming. Además, permite conectar el monocular a cualquier smartphone mediante la app Burris Thermal disponible para Android e iOs.

burris BTH
© TXGameHunters TV

Telémetro estadiométrico en los Burris BTH

El Burris H50 incluye un telémetro estadiométrico formado por dos líneas amarillas. Es capaz de facilitar una distancia aproximada a diferentes objetivos predefinidos por el software del dispositivo.

El monocular térmico Burris H50 cuenta con enfoque manual en el objetivo, así como dioptrías ajustables en el ocular. Sus baterías tienen una duración aproximada de cinco horas por ciclo de carga. El cable de carga se encuentra incluido en la caja del visor.

El funcionamiento de los Burris BTH está garantizada en temperaturas entre -10 y +50 ºC. Algo sorprendente, ya que muchos térmicos tienen verdaderos problemas de rendimiento por debajo de los 0 ºC.

Las dimensiones de este monocular son de 214x65x71 milímetros con un peso de apenas 535 gramos. Esto permite alargar las horas de observación antes de percibir cansancio. La marca ofrece una garantía de 2 años para los Burris BTH.