La caza es fundamental para frenar la sobrepoblación de jabalí en toda España. Así lo avalan los datos del Instituto Andaluz de Caza, dependiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Según ha hecho público este organismo, los cazadores andaluces abatieron durante la temporada 2022/23 un total de 71.934 jabalíes y cerdos asilvestrados.

Si miramos el histórico de datos, vemos que esta cifra representa un incremento de capturas de un 46 por ciento en ocho años, si tomamos como referencia los 49.180 ejemplares capturados en total en la temporada 2014/15. Para la Federación Andaluza de Caza, esto confirma la utilidad de las medidas cinegéticas excepcionales contempladas dentro de la Resolución de Emergencia Cinegética por daños y riesgos sanitarios del jabalí y el cerdo asilvestrado publicada por la Junta de Andalucía para dotar a las sociedades de caza de más herramientas para el control demográfico de ambas especies.

Entre estas medidas se encuentran el uso de visores normales y visores nocturnos o térmicos acoplados a armas largas rayadas (rifles) durante los aguardos nocturnos y solo para la captura de jabalíes. Además se permite el uso de atrayentes no contaminantes o nocivos para el medio natural, tales como sustancias olorosas, extractos de alimentos o plantas o derivados de la orina.

«En apenas ocho temporadas se ha aumentado el esfuerzo de capturas en 22.754 ejemplares, lo que demuestra el compromiso de los cazadores y sociedades de caza con esta herramienta; si bien entendemos que la situación de sobrepoblación todavía requiere un mayor esfuerzo» explica José Antonio López, coordinador del Servicio Técnico de la Federación Andaluza de Caza, quien aclara que «pensamos que estos datos pueden estar infravalorados por la falta de comunicación a la Administración, en algunos casos, de las capturas; algo que como colectivo no debemos permitirnos».

El aguardo de jabalí, la modalidad más efectiva

Tras analizar las estadísticas del Instituto Andaluz de Caza se puede ver que, por modalidades, el aguardo es la más eficaz, acumulando el mayor número de capturas con un total de 26.606 durante la temporada 2022/23, seguida de la modalidad «en mano» con 16.316, y la montería con 13.560 ejemplares de jabalí o cerdo asilvestrado abatidos. Por su parte, el rececho es la modalidad con menor número de capturas, si bien podría explicarse por la dificultad que presenta esta especie para este tipo de modalidad.

Por provincias, el mayor esfuerzo de capturas durante la temporada 2022/23 se lo adjudica Jaén con 14.931 ejemplares abatidos. Le siguen Granada y Córdoba con 12.910 y 12.126 jabalíes abatidos respectivamente. Además, los datos provincializados nos permiten ahondar en las tradiciones cinegéticas de cada zona: mientras en Jaén o Cádiz el mayor número de capturas se produce mediante el aguardo, en Granada o Almería se revela como más eficaz la modalidad en mano, siendo la montería la modalidad que más eficacia demuestra en las provincias de Córdoba o Sevilla.

«En futuras temporadas, los cazadores deberemos hacer un esfuerzo aún mayor para contribuir a solucionar un problema que afecta a toda la sociedad. Desde la Federación estamos dispuestos a analizar la utilidad de la Resolución de emergencia del jabalí y las posibles medidas a asumir para poner aún más freno a la sobreabundancia de esta especie. Sin embargo, lo que estos datos evidencian es que la caza es la única herramienta eficaz y útil para frenar la sobrepoblación del jabalí» indica José María Mancheño, presidente de la Federación Andaluza de Caza, en relación a unos datos que sitúan el número total de capturas de jabalí en 527.500 ejemplares entre 2014 y 2023.