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Esta cazadora regala a su padre la escopeta que tuvo que entregar a la Guardia Civil por motivos económicos

Mayte comparte con Jara y Sedal esta emotiva historia en el Día del Padre: «¿Qué mejor regalo que volver a cazar juntos», comenta.

Mayte y su padre en la imagen que compartió con Jara y Sedal. © Facebook

El mundo de la caza está lleno de historias emotivas, y más en un día como el de este 19 de marzo, en el que todos los padres del mundo son los protagonistas. Solo el que es cazador conoce el vínculo tan especial que se crea entre un padre y un hijo en torno al mundo cinegético. Tomar el testigo de la afición cinegética de tu progenitor, para entregárselo a tu hijo es uno de los actos más especiales y sagrados para la familia cazadora. 

En este caso, compartimos el testimonio de una cazadora de Cuenca que ha compartido en el grupo de Facebook de Jara y Sedal un testimonio que ha tenido ya cientos de reacciones a través de esta red social.

La joven, Mayte Martínez González, explica que viene de familia de cazadores y su padre, por motivos económicos, tuvo que abandonar la caza: «Era su vida, su escape, su religión; yo, su hija, la única de los cuatro hermanos que somos, lo llevo en la sangre con mucho orgullo», confiesa. «Ahorré, volví a renovarle su licencia y le regalé la escopeta que él, con mucha pena, había entregado a la Guardia Civil».

«¡Qué mejor regalo para un padre que devolverle su ilusión!», exclama a través de Facebook. «Estoy muy orgullosa de ti, papá, y este año iremos a cazar juntos. Que disfrutes tu regalo. Amor de hija», concluye su relato antes de subir una foto de ambos que miles de cazadores han aplaudido

Su padre fallece y él se tatúa una escena de caza junto a él y un poema para que le siga acompañando

A la izquierda, el tatuaje. A la derecha, José Hervás, el padre de Cristian.

Los momentos compartidos en el campo son vivencias de un valor sentimental incalculable que siempre permanecen en nuestro recuerdo. Por eso duele tanto cuando un padre cazador se marcha. Se echa de menos su presencia física, sus consejos, su sabiduría cinegética… pero nadie puede arrebatarnos su recuerdo.

Esta dura situación es la vivida por el cazador valenciano Cristian Hervás, de 36 años de edad y natural de la localidad de Ribarroja del TuriaSu padre, José Hervás Hernández, falleció el pasado 30 de octubre a los 75 años, y él ha querido rendirle homenaje con un tatuaje en el que aparecen ambos. Te lo mostramos.