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Este cazador sevillano logra lo que parecía imposible: cazar zorzales con arco tradicional

Este cazador sevillano ha cambiado la escopeta por el rifle y con ella caza perdices, conejos, codornices y ¡zorzales!

Jordi con su arco y unas codornices.
Jordi con su arco y unas codornices.

Si abatir un zorzal con escopeta ya es dificultoso por la velocidad con la que este pájaro vuela, hacerlo con arco es una misión casi imposible para cualquier cazador que no esté familiarizado con esta modalidad. Pero no para Jordi Pérez Gómez, un cazador de la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira que en los últimos días ha compartido en redes sociales algunos lances en los que aparece cazando zorzales con arco tradicional.

Jara y Sedal se ha acercado a la historia de este cazador que hace dos años colgó el rifle y la escopeta y decidió entregarse por entero a una de las modalidades cinegéticas más ancestrales de cuantas existen: «Tengo 42 años y llevo cazando con escopeta toda mi vida, pero hace dos años decidí colgarla y cazar con arco. Comencé abatiendo piezas de caza mayor y a los cuatro o cinco meses comencé a disparar la caza menor con arco tradicional: conejos, codornices, perdices… y el año pasado comencé a probar con los zorzales».

Asegura que lleva tres jornadas este año y aún no ha logrado abatir aún ninguno, pero sí logró varias piezas de este preciado pájaro a finales de la pasada temporada.

Entrena en el campo de tiro de su pueblo

En una jornada de palomas con arco. © j. j.

Jordi Pérez entrena en el campo de tiro de su pueblo, pero en vez de utilizar platos de cerámica, los usa especiales para tiro con arco con un material menos resistente, para evitar así romper las flechas que utiliza en la práctica: «Es cierto que entrenar es importante, pero mucho más practicar de forma directa la caza. Es como mejor se prepara uno, como mejor evoluciona, como mejor ve sus errores y, sobre todo, como mejor se ‘pica’ para seguir practicando esta modalidad», reconoce el cazador sevillano.

La esencia de cazar zorzales con arco

La esencia de la caza de zorzales con arco, según describe Jordi, «es saber que vas al campo y que vas a abatir muchísimo menos, pero a disfrutar mucho más». «El que prueba el arco, no vuelve hacia atrás. Es la esencia más pura del mundo cinegético. En la caza general, he disparado ocho o nueve perdices y solamente he abatido una, pero esa perdiz que he abatido me vale por todas las que he fallado. Son emociones mucho más marcadas que disparar con escopeta para mí y para los arqueros que yo conozco, que todos venían de usar escopetas y rifles y todos hemos pasado a esta modalidad sin mirar atrás», expone.

«Hay personas que son cazadores que quieren abatir una gran cantidad de piezas para conseguir carne, pero para mí abatir dos o tres conejos con arco significa tener una jornada súper intensa», añade el cazador hispalense.

Jordi Pérez da un consejo a alguien que quiera empezar a abatir zorzales con arco: «Que directamente cace, que no diga que va a entrenar, sino que falle directamente con las piezas a las que intenta abatir. Si prueba directamente a cazar y a ir evolucionando practicando la misma modalidad, le aseguro que no vuelve hacia atrás por las emociones que ello significa».

Adelantar el disparo entre dos y tres metros, algo fundamental

Al igual que la escopeta, adelantar el disparo es algo fundamental en la caza del zorzal con arco tradicional: «Tú ves una flecha que le pasa a un zorzal a 30 centímetros y es realmente impactante. No es como una escopeta, que cuando fallas no ves dónde van los plomos, pero la flecha sí que la ves», explica. Asimismo, vuelve a poner en valor que es necesario «adelantar mucho el disparo, ya que no son los típicos 40 centímetros de la escopeta. Con arco, aparte de correr la mano para seguir la pieza, tienes que adelantar la flecha entre dos y tres metros».

Las flechas más idóneas para cazar zorzales con arco son las Flu Flu, que salen del arco a una velocidad semejante a una flecha normal, pero a unos 45 metros se frenan, por lo que no se rompen ni se pierden. «Las puntas son o bien de impacto o bien de mariposa, que tienen un diámetro de unos 7 u 8 centímetros y que, cuando dan en la paloma o el zorzal, no clavan, sino que la pieza  muere por impacto, no porque se le clave la punta», explica Jordi.

También caza la paloma en media veda y de perdiz con reclamo

Jordi también caza la paloma en media veda, pero reconoce que «es una especie mucho más dura, por lo que cazo con cimbeles, ya que son palomas que vienen mucho más doblegadas y tranquilas, y disfrutas mucho más su caza», explica. Por último, narra que la caza de perdiz con reclamo también la practica con arco: «Es idénticamente igual que la caza con escopeta, pero con arco. Es un disparo más limpio, porque la pieza está parada, y por ello el 85% de los lances son efectivos», concluye.