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Un joven de 18 años caza un viejo corzo 'asesino' con campilognatia en Guadalajara

Este cazador alcarreño se hizo, el pasado mes de abril, con un viejo corzo en el Alto Tajo que sufría campilognatia, una malformación en la parte del cráneo cercana a la mandíbula.

corzo asesino campilognatia
El corzo recién abatido y el cráneo. © J. M.

El cazador guadalajareño Juan Muñoz, de 18 años de edad, abatió el pasado mes de abril en su coto del Alto Tajo un viejo corzo con una curiosa cuerna y con la peculiaridad de sufrir campilognatia, una malformación en la parte del cráneo cercana a la mandíbula.

La campilognatia normalmente se aprecia con mayor claridad al limpiar el cráneo del corzo, como así lo descubrió el propio Muñoz. Es una rareza que el experto Diego Cabello de los Cobos -propietario de Taxtrophy y medidor oficial de la Junta Nacional de Homologación de Trofeos- exponía hace unos años en este medio y que sólo decía haber visto en corzos. Normalmente estos animales se desarrollan sin mayor problema, ya que no les impide aparearse y alimentarse si no es demasiado acusada. Además, son ejemplares que son perfectamente medibles, puesto que no afecta ni al peso del cráneo ni a la formación de la cuerna.

Además, este cazador identificó al animal como un corzo ‘asesino’, a los que se les llama de este modo por carecer en su cuerna de luchaderas y contraluchaderas, característica que puede llevarles a herir a otros machos de su especie.

Así se hizo este joven cazador con el peculiar corzo

Otra imagen del corzo. © J. M.

«El año pasado ya me pareció observar a este corzo o a uno con la cuerna parecida y, a primera vista, me pareció que era muy joven», comienza explicando el cazador a esta redacción. Pero el día que lo descubrió de 2021, «se metió rápido al monte y no nos dimos cuenta».

Ya este año, en plena temporada de corzo, lo vio de nuevo: «Al principio me pareció que solamente tenía una cuerna, pero no sabía si es que lo estaba viendo mal, porque estaba lejos y tenía el monte detrás. Tras ello, observé que tenía las rosetas inclinadas y ningún tipo de puntas… se me hacía rarísimo», expone el joven.

Por ello, y por entender que era un cérvido con un trofeo extraño, decidió dispararle a unos 150 metros de distancia con su rifle Santa Bárbara en calibre .30-06 armado con munición Norma Plastic Point de 180 grains.

Otro ejemplo de corzo con campilognatia

Por último exponemos otro ejemplo de corzo con campilognatia -en este caso muy acusada- también publicado por Diego Cabello hace algunas temporadas.

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