La licencia interautonómica de caza da desde hoy un paso que el sector llevaba tiempo esperando. El convenio firmado entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y diez comunidades autónomas ya ha sido publicado, de modo que los cazadores podrán moverse por todos esos territorios con un solo documento, sin tener que repetir trámites ni abonar licencias diferentes en cada destino.

La novedad más relevante está en la incorporación de Andalucía y Castilla-La Mancha, dos regiones clave por volumen de aficionados y por peso específico dentro del mapa cinegético español. Su entrada amplía de forma notable el alcance de una fórmula que hasta ahora resultaba útil, pero que seguía dejando fuera a dos comunidades especialmente importantes para miles de cazadores.

El acuerdo afecta también a la pesca en aguas continentales, aunque en clave cinegética la noticia tiene un impacto evidente: la licencia unificada será válida en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Comunitat Valenciana, Extremadura, Galicia, Principado de Asturias y Región de Murcia.

Un cambio que reduce papeleo y amplía territorios

La filosofía de esta licencia es sencilla: menos burocracia y más movilidad. Quien la obtenga podrá practicar la actividad en cualquiera de las comunidades adheridas, aunque siempre deberá respetar la normativa específica de cada territorio, porque vedas, especies, cupos o periodos hábiles seguirán dependiendo de cada autonomía. Eso ya ocurría en el convenio anterior y se mantiene en el nuevo marco.

Hasta ahora, el sistema interautonómico vigente se apoyaba en un marco previo en el que figuraban ocho comunidades. En la práctica, eso dejaba fuera a Andalucía y a Castilla-La Mancha, precisamente dos escenarios habituales para muchos cazadores que se desplazan entre regiones limítrofes. La actualización publicada ahora corrige ese vacío y hace la licencia bastante más atractiva que hasta la fecha.

Además, la licencia no sustituye a las autonómicas ordinarias. Seguirán existiendo para quienes solo cacen dentro de una comunidad concreta, pero la interautonómica pasa a ser una alternativa mucho más lógica para quienes se mueven entre varios territorios a lo largo de la temporada.

Cuánto costará y qué requisitos habrá

El convenio fija un precio de 70 euros para la licencia de caza y de 25 euros para la de pesca en aguas continentales, con una vigencia de un año desde la fecha de expedición. Esos importes ya eran la referencia del sistema anterior y continúan en el nuevo modelo, según la información oficial de las comunidades que ya venían tramitándola.

Para obtenerla, el solicitante deberá cumplir los requisitos habituales: no estar inhabilitado y, en el caso de los nuevos cazadores, haber superado el examen del cazador o el sistema equivalente que tenga establecido la comunidad correspondiente. También seguirá siendo obligatorio contar con el seguro de responsabilidad civil cuando proceda.

Otro de los puntos importantes del acuerdo es el intercambio de información entre administraciones. Eso permitirá comprobar requisitos y compartir incidencias o inhabilitaciones entre comunidades, reforzando el control del sistema y evitando que una sanción quede aislada en un solo territorio.

Un paso más cerca de la licencia verdaderamente nacional

La entrada de Andalucía y Castilla-La Mancha no convierte todavía esta fórmula en una licencia nacional, pero sí la acerca bastante más a ese objetivo que el sector viene reclamando desde hace años. Con diez comunidades dentro del convenio, el salto práctico es evidente y el documento gana valor real para buena parte de los cazadores españoles.

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