La imagen de los pescadores esperando junto a los grandes ríos asturianos la captura del primer salmón de la temporada forma parte de la cultura popular del norte de España. Cada primavera, el llamado ‘campanu’ marcaba el arranque simbólico de la campaña salmonera y movilizaba a aficionados, restaurantes y ayuntamientos. Este 2026, sin embargo, Asturias vive una situación inédita: por primera vez no habrá subastas porque no se ha pescado ni un solo ejemplar.
Tres semanas después de la apertura de la temporada, los cinco ríos salmoneros asturianos siguen sin registrar capturas. Lo que hace apenas unos días parecía una posibilidad remota ya es una realidad confirmada: tanto la tradicional subasta del campanu del Narcea como la del Sella han quedado suspendidas por la ausencia total de salmones.
La situación ha encendido todas las alarmas entre pescadores y asociaciones vinculadas al salmón atlántico. Nunca antes, desde que comenzaron a celebrarse estas pujas, había sido necesario cancelarlas por falta de peces. Ni siquiera durante la pandemia ocurrió algo parecido. En aquellos años no hubo actos públicos por las restricciones sanitarias, pero sí llegaron a capturarse ejemplares.
El Narcea cancela una tradición de 25 años
La suspensión más simbólica quizá sea la del Narcea. La puja de Cornellana llevaba celebrándose desde hace un cuarto de siglo y se había convertido en una de las citas más reconocibles de la pesca tradicional en Asturias.
Los organizadores han decidido que el primer salmón que eventualmente se capture en este río sea donado al Proyecto Arca, una iniciativa centrada en la repoblación del cauce. Eso sí, el ejemplar deberá llegar vivo al centro de alevinaje de Quintana. El acuerdo ha sido respaldado por el Ayuntamiento de Salas, la empresa Cosmea y la Asociación de Pescadores Las Mestas del Narcea. Como compensación, el pescador que entregue el ejemplar recibirá una aportación económica de 3.000 euros.
La cancelación de la subasta del Narcea coincidió además con otro golpe para el colectivo pescador: el fallecimiento de Jesús Fernández, vicepresidente de la sociedad de pescadores Las Mestas del Narcea, en un accidente laboral.
Tampoco habrá puja en el Sella
La situación no es mejor en el Sella. El Ayuntamiento de Cangas de Onís también ha confirmado la suspensión de la subasta del campanu después de semanas sin noticias de salmones en el río. Cada año, el pescador que conseguía capturar el primer ejemplar recibía una aportación municipal de 2.500 euros. En esta ocasión, ese dinero se destinará a la Asociación de Pescadores El Esmerillón, encargada de los trabajos de repoblación con alevines.
Muchos pescadores reconocen que la escena de este año está siendo desoladora. No solo no se han producido capturas, sino que quienes frecuentan el río aseguran que ni siquiera han logrado avistar salmones.
Una crisis que ya afecta a todo el norte
La preocupación va más allá de Asturias. En Cantabria, donde también existen subastas ligadas al primer salmón de la temporada, tampoco se ha registrado ninguna captura tras casi veinte días de campaña.
El descenso progresivo de salmones lleva años siendo motivo de debate entre administraciones, científicos y colectivos de pescadores. A la caída de ejemplares se suman las restricciones cada vez mayores para intentar proteger la especie. La normativa actual en Asturias limita la captura a un solo salmón por pescador.
Pero este año el problema parece haber alcanzado otra dimensión. La ausencia total de capturas en plena primavera supone un golpe histórico para una tradición profundamente ligada a la identidad de muchos pueblos ribereños del norte.








