La Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (ASICCAZA) ha lanzado la ‘Guía de buenas prácticas para el correcto tratamiento de la carne de cazacon el objetivo de velar por la calidad del producto y por la correcta ejecución de sus procesos de producción en primera etapa. La guía, que se ha publicado acompañada de un vídeo, desgrana una serie de recomendaciones dirigidas a organizadores de monterías y batidas, propietarios de fincas e industrias cárnicas.

Con la publicación de estas recomendaciones, ASICCAZA comienza una larga campaña de concienciación especialmente pensada para todos aquellos agentes que participan en el proceso de producción de la carne de caza, es decir, desde que se abate el animal en el campo hasta el traslado para su comercialización. «Cuanto mejor trato se le dé a la carne desde el primer momento, mejor será el producto final, hay que poner el foco en eviscerar cuanto antes», apuntan desde la interprofesional. Con el cumplimiento de estas medidas se asegurará la mejor calidad y se evitarán decomisos que hasta ahora se están produciendo por razones que son fácilmente subsanables como eviscerar más tarde de lo debido.

La carne de caza es un producto reconocido por su origen natural y salvaje, que le confiere unas propiedades nutricionales únicas. En su compromiso por la búsqueda de la máxima calidad, ASICCAZA ha lanzado esta guía para seguir velando por la excelencia del sector cárnico cinegético, una industria que genera empleo y riqueza en el mundo rural.

Organizadores de monterías y batidas

Las primeras recomendaciones dirigidas a los organizadores de monterías y batidas están enfocadas en la planificación. Evitar cazar con temperaturas altas, acortar los tiempos para acabar a buena hora y eviscerar las canales lo antes posible, o sortear el día anterior para aprovechar mejor el tiempo el día de la montería son algunos de los consejos de ASICCAZA.

Una vez abatida la pieza, se recomienda recoger los animales con rapidez para que puedan llegar cuanto antes al punto de evisceración y ser tratados por los profesionales. La normativa, recuerda ASICCAZA, obliga a que cada canal sea eviscerada en un tiempo máximo de 30 minutos desde la llegada de los animales al lugar de faenado.

Propietarios e industrias cárnicas

A los propietarios de fincas se les recuerda que deberán contar con un local de evisceración que cumpla con los requisitos exigidos por la normativa vigente: suelo de hormigón, luz artificial para hacer el primer examen, recipientes estancos para subproductos y agua con calidad y presión suficiente. Todo ello además de tener espacio suficiente para faenar las canales en base a lo abatido en temporadas anteriores, siguiendo la regla de contar con un mínimo del triple de metros cuadrados que de animales. Por ejemplo, si se tienen 50 animales se recomienda contar con, por lo menos, 150 metros cuadrados para la evisceración.

Para las industrias cárnicas las recomendaciones pasan por contar con carniceros suficientes para agilizar la evisceración de las canales y disponer de camiones debidamente refrigerados y con la capacidad requerida para el transporte de las canales, siendo aconsejable lavarlas antes de introducirlas en el camión.

Cumpliendo con todas estas medidas, el sector se verá notablemente fortalecido. La carne de caza de España es una de las mejores carnes del mundo y como tal a sus procesos productivos se les debe exigir los máximos estándares de calidad, todo ello en favor del propio sector y de la cadena de valor asociada, con la mirada siempre puesta en que el consumidor final pueda disfrutar de todos los atributos de esta carne única.

Puedes descargar la guía de buenas prácticas pinchando en este enlace.