El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha publicado un protocolo para la prevención y control de la enfermedad de Aujeszky en perros de caza, una iniciativa impulsada desde el primer momento por la Asociación de Rehalas Regionales Españolas Caza y Libertad (ARRECAL).

ARRECAL valora muy positivamente la elaboración de este protocolo que la entidad consideraba imprescindible para el sector cinegético, por lo que agradece especialmente la predisposición y el trabajo del Ministerio, con el que han colaborado en todo momento los técnicos de la asociación rehalera. Asimismo, ARRECAL agradece la colaboración de las federaciones de caza de Navarra y de Aragón, que han puesto sus medios también a disposición de este proyecto.

Según explica el documento del MAPA, el objetivo es establecer recomendaciones para prevenir la infección con el virus de la enfermedad de Aujeszky de perros, y en particular perros de rehala participantes en cacerías de jabalíes, «así como concienciar a los cazadores y veterinarios clínicos para que la tengan en cuenta cuando vean signos clínicos compatibles, e informarles sobre cómo se debe actuar ante la aparición de estos signos en los perros».

En este sentido, recuerda que, ante la aparición de síntomas clínicos compatibles, en particular signos nerviosos, hay que tener presente que lo prioritario es que las autoridades competentes de la comunidad autónoma «sean informadas inmediatamente para que sean ellos los que recojan el cadáver y sigan los procedimientos oficiales de muestreo debido a que estos casos hay que tratarlos en primera instancia como sospechas de rabia». Una vez descartada esta posibilidad, las muestras serán analizadas de Aujeszky.

Una enfermedad que se contrae tras morder a un jabalí

Aunque es una enfermedad que está presente principalmente en el cerdo doméstico, también puede afectar a otras especies como son los jabalís, «que actúan como reservorio de la enfermedad en el medio ambiente, así como los perros, donde se presenta con un cuadro clínico grave y con curso fatal, provocando la muerte del animal a los pocos días después de la aparición de los primeros síntomas».

Por ello, señala, «resulta especialmente importante adoptar medidas preventivas para minimizar el riesgo de infección en la especie canina, sobre todo en perros de rehala por su mayor posibilidad de acceso a carne y vísceras de jabalíes silvestres potencialmente infectados con el virus».

En este escenario el protocolo publicado detalla, entre otra información de interés, los síntomas clínicos que presentan los perros afectados, así como las medidas recomendadas. En concreto, se apuesta por evitar acceso de los perros a carne y vísceras crudas de jabalíes; concienciar a los veterinarios clínicos sobre los síntomas y lesiones y protocolo de actuación en caso de sospecha, y posibilita el aplicar a los perros las vacunas inactivadas homologadas.

ARRECAL anima a los rehaleros a conocer en detalle el protocolo y a colaborar en su difusión en el sector, ya que se trata de una herramienta que puede ser esencial para frenar los casos de esta enfermedad. Mientras, desde la Asociación de Rehaleros se va a seguir trabajando en el análisis técnico de un protocolo vacunal voluntario en perros como herramienta de prevención y control de esta ecopatología.