La campaña electoral andaluza ya ha empezado a calentar el debate sobre la gestión del campo y el futuro de la actividad cinegética. A pocos días de las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo, la Federación Andaluza de Caza (FAC) ha puesto el foco sobre el programa electoral de Adelante Andalucía, al considerar que varias de sus propuestas supondrían un ataque frontal contra la caza y contra miles de familias vinculadas al mundo rural andaluz.

La organización cinegética ha iniciado este jueves una revisión pública de las medidas planteadas por los distintos partidos políticos dentro de la campaña #LaCazaTambiénVota, y el primer análisis se ha centrado en la formación liderada por José Ignacio García. Según denuncia la FAC, el documento electoral recoge cerca de una veintena de iniciativas que afectarían directamente al sector.

Uno de los puntos que más inquietud ha generado entre los cazadores aparece en la propuesta 1329 del programa, incluida dentro del bloque de Cinegética, en la página 251. En ella, Adelante Andalucía plantea impulsar «vías para alcanzar paulatinamente una correcta gestión ecológica sin necesidad cinegética».

Desde la Federación Andaluza de Caza interpretan esta medida como una declaración de intenciones que, a medio plazo, buscaría eliminar la actividad cinegética en Andalucía. El colectivo considera además que la propuesta ignora el papel que desempeña la caza en la gestión de poblaciones silvestres, la prevención de daños agrícolas o la conservación de determinados hábitats.

Críticas al modelo de control poblacional

Más allá de esa propuesta, el programa electoral incluye otras medidas que también han provocado rechazo entre los representantes del sector. Entre ellas figura el estudio y fomento de métodos “éticos” de control poblacional alternativos a la caza, así como la incorporación de asociaciones ecologistas y animalistas en la toma de decisiones relacionadas con la fauna silvestre.

Otra de las iniciativas planteadas por Adelante Andalucía pasa por reducir los periodos de caza o captura de animales silvestres. Una posibilidad que, según la FAC, tendría consecuencias directas sobre la gestión de especies cinegéticas y sobre la economía de numerosos municipios rurales que dependen en parte de esta actividad.

La federación considera especialmente sensible la propuesta para retirar la declaración de la Rehala y la Montería como Bien de Interés Cultural de Andalucía, una distinción aprobada por la Junta y que el sector venía defendiendo como un reconocimiento histórico y cultural a dos tradiciones profundamente arraigadas en la comunidad autónoma.

La campaña #LaCazaTambiénVota

La FAC ha anunciado que continuará analizando durante los próximos días los programas electorales del resto de partidos que concurren a las elecciones andaluzas. Todo ello se enmarca dentro de la campaña #LaCazaTambiénVota, una iniciativa que la entidad vuelve a reeditar en 2026 con el objetivo de informar a cazadores y propietarios rurales sobre las propuestas políticas relacionadas con el sector.

Desde la federación insisten en que la caza genera empleo, fija población en zonas rurales y resulta clave para el equilibrio de numerosas especies. Por eso, advierten de que determinadas medidas podrían afectar no solo a los cazadores, sino también a buena parte del tejido económico y social vinculado al campo andaluz.

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