Fallar un disparo forma parte del día a día en el monte, aunque no siempre se cuenta con testigos… y mucho menos con una cámara grabándolo todo. Sin embargo, cuando ambas cosas coinciden, el resultado puede convertirse en un fenómeno que trasciende el propio lance. Es lo que ocurrió con uno de los vídeos más recordados por los aficionados, en el que un montero yerra un venado a apenas unos metros mientras su entorno no puede contener la risa.
Las imágenes, que llevan años circulando por redes sociales, han terminado por convertirse en un pequeño clásico. No tanto por el fallo en sí —algo habitual— sino por la espontaneidad de quienes acompañaban al protagonista, especialmente su cuñado, cuya reacción ha sido clave para que el momento quede grabado en la memoria colectiva.
Antes de la popularización de los móviles y cámaras deportivas, escenas así se perdían en el tiempo o quedaban limitadas a la conversación entre compañeros. Hoy, sin embargo, este tipo de situaciones adquieren una nueva dimensión, convirtiéndose en contenido que miles de cazadores comparten y comentan.
Un fallo a diez metros que desata las risas
En el vídeo, el montero José Carrasco protagoniza un lance que parecía sencillo. Según relata Diego Peña, participante en la jornada y cuñado del protagonista, «el venado ha salido a unos diez metros» de su puesto. La frase apenas puede terminarla: la risa le invade y le impide continuar, dejando claro el ambiente distendido que se vivía en ese momento.
El animal, un bonito ejemplar, se encontraba a una distancia que en condiciones normales no suele dar lugar a error. Sin embargo, el disparo no logra abatirlo en ese instante, lo que provoca la reacción inmediata de quienes presencian la escena. La mezcla de sorpresa y humor es evidente, y el propio protagonista termina sumándose a las carcajadas.
José Carrasco, lejos de molestarse, asume el fallo con naturalidad y sentido del humor. «Era un venado precioso… y está muerto en la finca. Pero a mi cuñado le gustan mucho las bromas y siempre se está riendo. Mi cuñao tiene guasa… pero es que el venado ha caído de espaldas. Yo me he divertido, pero el aire ha metido un poco la pata…», explica entre risas, consciente de que el momento ya forma parte de esas historias que se repiten durante años.
Cuando el error también forma parte de la montería
Más allá de la anécdota, el vídeo refleja una realidad bien conocida por quienes practican la caza: el fallo es parte del aprendizaje y de la experiencia. No siempre todo sale como se espera, y en muchas ocasiones esos errores terminan siendo los recuerdos más comentados entre compañeros.
El éxito de estas imágenes también radica en su autenticidad. No hay guion ni preparación, solo un lance real y una reacción igualmente espontánea. Esa combinación ha hecho que, con el paso del tiempo, siga siendo uno de los vídeos más compartidos entre aficionados. Hoy, años después de su publicación, sigue circulando y provocando las mismas carcajadas. Una prueba de que, en el monte, no todo son aciertos… pero sí muchas historias que merecen ser contadas.









