La escena con la que se topó un vecino al pasear por una zona verde de Azuqueca de Henares (Guadalajara) ha generado una profunda indignación entre los habitantes del municipio. Hasta 35 pinos de apenas cinco y seis años de crecimiento aparecieron cortados por el tronco, algunos a distintas alturas, en lo que el Ayuntamiento ya ha calificado como un acto vandálico de gran gravedad.

Los hechos han ocurrido en el sector SUR-R9, frente a la piscina climatizada, un espacio frecuentado por familias y deportistas. Allí, donde hasta hace pocos días había una alineación de árboles jóvenes, ahora solo quedan restos de troncos serrados y un paisaje desolador. Desde el Consistorio no han tardado en reaccionar. El concejal de Seguridad y de Parques y Jardines, Antonio Expósito, ha expresado su «más firme condena» ante lo sucedido, definiéndolo como «un salvaje atentado contra el patrimonio natural de nuestra ciudad».

Investigación abierta y posibles sanciones

El Ayuntamiento ha presentado ya la correspondiente denuncia y tanto la Policía Local como la Guardia Civil han iniciado una investigación para tratar de esclarecer lo ocurrido. No se descarta ninguna hipótesis, aunque todo apunta a una acción deliberada. Expósito ha sido tajante al respecto: «Este acto vandálico no puede quedar impune y, en cuanto se identifique a la persona o personas implicadas, se iniciarán las acciones legales pertinentes, además de aplicar las sanciones recogidas en la Ordenanza Municipal de Protección del Entorno Urbano y de Gestión de Residuos».

© azuqueca.es

La normativa municipal es clara. En su artículo 15 establece que la flora «deberá ser respetada, evitando producirles daño alguno y absteniéndose de cualquier lesiva contra las mismas». Este tipo de conductas están consideradas como infracción muy grave, con multas que oscilan entre 1.501 y 3.000 euros. A esa sanción económica se suma la posibilidad de reclamar el coste de los daños, que el Ayuntamiento ya ha valorado en 10.500 euros. Una cifra que incluye tanto la pérdida de los árboles como las labores necesarias para su reposición.

Un daño ambiental irreparable

Más allá del impacto económico, el Consistorio ha querido poner el foco en las consecuencias medioambientales de este suceso. Los pinos talados, pese a su juventud, ya cumplían funciones clave en el entorno urbano. «Es un gran daño medioambiental, porque, entre otros beneficios, los árboles ayudan a combatir la contaminación atmosférica, refrescan el ambiente y proporcionan hábitat a otras especies», ha señalado el concejal.

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Además, todos los ejemplares han quedado totalmente irrecuperables. «Los troncos de los árboles han sufrido una brutal tala, han sido cortados a distintas alturas y son totalmente irrecuperables», lamenta Expósito. El Ayuntamiento también ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para tratar de identificar a los responsables. Mientras tanto, los vecinos contemplan con estupor cómo un espacio verde consolidado ha quedado reducido a un paisaje arrasado en cuestión de horas.

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