En montería, cuando varias rehalas trabajan al mismo tiempo, es fácil que los perros se entremezclen durante las carreras y las ladras. Y ahí, un detalle tan simple como un marcaje visible puede ahorrar tiempo, evitar confusiones y ayudar a que los animales vuelvan al camión antes y con menos incertidumbre para todos.
El vídeo lo protagoniza Tamara (@tamaraguun), una joven rehalera que muestra en primera persona cómo realiza este marcaje de manera práctica, sin complicaciones y con un objetivo claro: que cualquier montero o rehalero pueda reconocer a simple vista a qué rehala pertenece cada perro en mitad de la acción.
En las imágenes se ve a la rehalera trabajando con calma, rodeada de perros, y preparando el material con el que consigue “estampar” las siglas sobre el pelo del animal sin causar ningún tipo de daño, ya que no se trata de una marca permanente ni agresiva.
Un tinte de pelo y un hierro con las iniciales de la rehala
Lo que enseña Tamara en el vídeo es tan directo como ingenioso. Utiliza un tinte para el pelo (del tipo que se puede encontrar fácilmente en cualquier comercio) y lo impregna en un hierro con las iniciales de la rehala. Después, lo aplica sobre el manto del perro de forma rápida.
El resultado es un marcaje visible desde cierta distancia, algo especialmente útil en manchas grandes o en terrenos abiertos donde los perros se mueven rápido y no siempre es posible acercarse para comprobar collares, chapas o detalles más pequeños.
La idea cobra aún más sentido cuando se juntan varias rehalas en una misma jornada. Entre carreras, envites y cambios de dirección, algunos perros pueden seguir una res, engancharse a otra zona o simplemente tardar más en regresar al punto de reunión.
Por eso, este tipo de marca facilita que, si un perro aparece en una zona distinta o se queda rezagado, quienes lo vean sepan al momento a qué rehala pertenece y puedan ayudar a localizarlo y devolverlo cuanto antes.
Un marcaje inocuo para evitar líos cuando se mezclan los perros
La clave de este método es que, tal y como se aprecia en el vídeo, no hay dolor, no hay corte y no hay estrés añadido para el animal. Se trata de un sistema puramente visual que actúa como “señal” temporal sobre el pelo.
En este tipo de jornadas, donde la seguridad y el control del perro importan tanto como el trabajo en el campo, cualquier herramienta que reduzca tiempos de búsqueda y evite confusiones suma.
La propia publicación resume el espíritu del método con una frase sencilla: «Así tintamos a nuestros perros… Con tinte del pelo, mucha paciencia y mucho cariño…». Y es justo eso lo que transmite el vídeo: un trabajo de rehala hecho con constancia, práctica y un punto de creatividad.
@tamaraguun Así tintamos a nuestros perros..con tinte del pelo, mucha paciencia y mucho cariño 😬😅 #Rehalas #CazaMayor #Montería ♬ El Arte – La Corredera
Porque al final, más allá de lo espectacular que pueda ser una jornada de montería, el cierre perfecto siempre es el mismo: que todos los perros estén localizados, identificados y de vuelta sanos y tranquilos.








