Desde finales de enero, la evolución de la peste porcina africana (PPA) en Cataluña ha vuelto a intensificarse. Los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat han comunicado la detección de tres nuevos focos secundarios en jabalíes silvestres, lo que eleva el número total de animales afectados y mantiene activados todos los protocolos de contención y vigilancia en el territorio.
La actualización oficial, fechada el 6 de febrero de 2026, detalla que en estos nuevos focos se han contabilizado 39 jabalíes, capturados o hallados muertos, todos ellos dentro de los municipios incluidos en la zona de alto riesgo definida por la autoridad sanitaria.
El avance de la enfermedad en fauna silvestre sigue siendo el principal motivo de preocupación, especialmente por su potencial impacto sobre el sector porcino y la necesidad de mantener una estricta separación entre poblaciones salvajes y explotaciones ganaderas.
Aumentan los focos y los casos confirmados
Con estos últimos positivos, Cataluña suma ya 26 focos de PPA, de los cuales tres son primarios y 23 secundarios, alcanzando un total de 142 casos confirmados en jabalíes silvestres. Paralelamente, los servicios de vigilancia han analizado 938 animales adicionales, que han resultado negativos a la enfermedad.

De ese total, 549 jabalíes fueron capturados dentro de los programas de control, mientras que 389 muestras procedían de vigilancia pasiva, principalmente animales hallados muertos o abatidos con síntomas compatibles en la zona infectada y su entorno inmediato.
Las autoridades insisten en que la vigilancia intensiva está siendo clave para conocer la verdadera dimensión del problema y actuar con rapidez ante cualquier nuevo hallazgo sospechoso.

Control poblacional y refuerzo de vallados
Mientras continúan las labores de búsqueda de cadáveres, se trabaja también en la reducción de las poblaciones de jabalí dentro del área afectada. Estas actuaciones se están realizando principalmente mediante trampeo y control poblacional ejecutado por agentes rurales y personal autorizado, siempre bajo la supervisión de la autoridad competente.
En paralelo, se ha reforzado el sistema de aislamiento físico mediante vallados. Se aprovechan infraestructuras ya existentes en carreteras y vías férreas, con especial atención a los corredores habituales de paso de jabalíes. Destaca la creación de una segunda barrera de contención alrededor de Collserola, utilizando la AP-7 y la A-2, así como el refuerzo de la doble barrera en la C-58 y la red de Cercanías.
En estos vallados se han identificado más de 180 puntos de paso de riesgo, donde se han instalado pasos canadienses y otros sistemas diseñados para impedir el movimiento de jabalíes sin afectar al tránsito de vehículos y personas.

Sin afección en granjas porcinas
En lo que respecta a las explotaciones porcinas, los Servicios Veterinarios Oficiales mantienen los controles y la vigilancia pasiva reforzada en las 57 granjas ubicadas en la zona infectada. Hasta el momento, no se ha detectado sintomatología ni lesiones compatibles con PPA en ninguna de ellas.
Las autoridades recuerdan que la peste porcina africana no es una enfermedad zoonósica, por lo que no supone ningún riesgo para las personas, ni por contacto con animales ni por consumo de productos derivados del cerdo.
Ante la situación actual, se insiste en la necesidad de extremar las medidas de bioseguridad tanto en explotaciones de porcino como en la gestión de jabalíes, así como en la obligación de comunicar cualquier sospecha a los Servicios Veterinarios Oficiales en todo el territorio nacional.








