La aparición de un foco de peste porcina africana (PPA) en España ha vuelto a poner en valor en el papel clave de la caza en la gestión sanitaria del medio rural. Sin embargo, desde el sector de las rehalas alertan de una paradoja preocupante: la acumulación de normativas y cargas administrativas está poniendo en riesgo una de las herramientas más eficaces para frenar la expansión de la enfermedad.
La Asociación de Rehalas Regionales Españolas Caza y Libertad (ARRECAL) ha registrado una carta formal ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en la que solicita una revisión urgente del marco legal que regula la actividad de las rehalas. La entidad advierte de que la situación del sector es crítica en un escenario marcado por la sobrepoblación de jabalí y la amenaza real de expansión de la PPA.
Según expone la asociación, la mayoría de las capturas de jabalí —principal vector de la enfermedad— se realizan en batidas y monterías, modalidades que dependen directamente del trabajo de las rehalas y los rehaleros. «La rehala es fundamental en la lucha por el control poblacional del jabalí y, por tanto, en crisis como la de la peste porcina africana», explica Felipe Vegue, presidente de ARRECAL.

Una herramienta clave, atrapada por la burocracia
Desde la entidad recuerdan que esta no es la primera vez que colaboran con la Administración en un contexto sanitario complejo. En 2023, durante la crisis de la enfermedad de Aujeszky, ARRECAL participó junto al ministerio en la elaboración de un protocolo específico, reconociéndose entonces de forma explícita la efectividad de las rehalas en el control poblacional.
Pese a ello, Vegue denuncia que el sector se enfrenta hoy a una sobrerregulación asfixiante que amenaza su continuidad. Sanidad animal, bienestar, transporte, núcleos zoológicos, fiscalidad, seguridad social y un régimen sancionador cada vez más exigente conforman, según la asociación, un entramado normativo difícilmente asumible.
«Es una verdadera heroicidad ser dueño de una rehala en la actualidad, tanto por la carga legal como por los elevados costes económicos asociados», subraya el presidente de ARRECAL, advirtiendo de que esta presión puede acabar debilitando una pieza esencial del sistema de gestión cinegética y sanitaria.

Simplificar para ser eficaces frente a la PPA
La asociación reclama simplificación y flexibilización normativa, una demanda que ya fue recogida en la Estrategia Nacional de Gestión Cinegética del propio ministerio en 2022, pero que aún no se ha traducido en cambios concretos. A su juicio, la irrupción de la PPA demuestra que mantener el actual nivel de exigencia burocrática es incompatible con una respuesta ágil y eficaz.
ARRECAL también solicita que las competencias sobre perros de caza y de rehala pasen al MAPA y que estos animales sean reconocidos jurídicamente como animales de trabajo, al considerar que su función nada tiene que ver con la de los perros de compañía.
«Nos ofrecemos a colaborar activamente con el ministerio y a aportar la experiencia de nuestros asociados y de nuestro equipo jurídico y técnico para avanzar hacia un nuevo contexto normativo», concluye Vegue, insistiendo en que proteger a las rehalas es proteger la lucha contra la peste porcina africana.








