La cabra montés atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas décadas en la provincia de Teruel. La sarna ha diezmado la población hasta el punto de que, en algunas zonas, la pérdida alcanza cifras devastadoras. El impacto no solo preocupa al sector cinegético, sino también a gestores y técnicos, que observan cómo la enfermedad se desplaza hacia nuevos territorios.
Así lo ha expuesto el presidente de la Federación Aragonesa de Caza (Farcaza), Ángel Nuño, en una entrevista en el programa Hoy por Hoy Bajo Aragón, donde ha puesto cifras al alcance del problema y ha advertido de la necesidad de actuar con rapidez.
Nuño no ha ocultado la gravedad del escenario actual. «La situación es que se ha perdido el ochenta por ciento de la población de cabra montés en Teruel. Es una situación muy preocupante», afirmó durante la conversación radiofónica.
El dirigente federativo explicó que la crisis sanitaria no es nueva, sino que se arrastra desde hace años, con especial incidencia en la provincia turolense y afecciones también en territorios limítrofes como la Comunidad Valenciana y Cataluña.
El Maestrazgo, en el punto de mira
Uno de los focos más castigados ha sido el entorno del Maestrazgo. Según detalló Nuño, la enfermedad tuvo uno de sus orígenes más severos en la zona de Beceite, donde ahora se aprecia una ligera mejoría, aunque la recuperación será lenta y costosa.
«Es un tema preocupante que llevamos bastantes años arrastrándolo y que ha dado unas pérdidas de la cabaña de cabra montés muy importantes y notorias, sobre todo en nuestra comunidad», señaló.
La sarna, explicó, podría estar relacionada con un exceso de densidad poblacional en determinados momentos, aunque reconoció que no existe una certeza absoluta sobre el origen exacto del brote. Lo que sí es evidente es su capacidad de expansión. La enfermedad, tras golpear con fuerza en Teruel, comienza a detectarse en áreas de la provincia de Zaragoza, donde la especie se estaba asentando progresivamente.
Un proyectil bioabsorbible para administrar tratamiento
Ante la dificultad de controlar la sarna en fauna silvestre, Farcaza trabaja en nuevas vías. La federación impulsa junto al Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón el llamado proyecto Bulletvet, basado en un proyectil bioabsorbible que permitiría administrar tratamientos antiparasitarios directamente a los ejemplares afectados.
«Estamos estudiando la forma de administrarlo, los posibles fármacos que hay en el mercado, cómo meterlos en este proyectil bioabsorbible», explicó Nuño. El objetivo es desarrollar una herramienta eficaz que permita suministrar dosis terapéuticas y aliviar el impacto de la enfermedad en el medio natural.
Mañana 25 de febrero, Villarluengo acogerá una jornada técnica en la que expertos y administraciones analizarán el estado actual de la cabra montés en Aragón y estudiarán posibles medidas. La cita llega en un momento crítico, con una población fuertemente mermada y la incertidumbre sobre su evolución en los próximos meses.








