La escena parece sacada de una película de golpes rápidos y fugas a toda velocidad, pero ha ocurrido de verdad. La firma Kuiu ha hecho público el robo de una escultura de bronce situada en la entrada de su tienda de Dixon, en California, y ha pedido ayuda ciudadana para identificar a los responsables.

Según ha explicado la propia marca, la figura —un carnero de bronce— era una especie de “bienvenida” para quienes visitaban el establecimiento. La pieza ha desaparecido tras ser cortada y arrancada de su ubicación.

La denuncia ha corrido como la pólvora en redes sociales, donde Kuiu ha difundido imágenes del momento y ha confirmado que el robo se produjo la noche del 31 de diciembre, dejando claro que se trató de una acción deliberada y planificada.

Lo cortaron y se lo llevaron: el robo de “Rocky” en Dixon

En su publicación, la empresa ha lanzado un mensaje directo pidiendo colaboración: «Ayúdanos a encontrar a los criminales que se llevaron nuestra bronce Ram, Rocky, que se instaló como una emotiva bienvenida a cualquiera que visitó nuestra tienda en Dixon. El 31 de diciembre, los criminales lo cortaron y nos lo robaron».

El episodio, por el método empleado, apunta a que los ladrones sabían lo que buscaban. No se trata de un objeto pequeño ni fácil de mover, y menos aún tal y como estaba fijado. Precisamente por eso, el detalle de que lo cortaran refuerza la idea de que llevaban herramientas y actuaron con rapidez.

La escultura no era solo un elemento decorativo: se había convertido en un símbolo reconocible para muchos aficionados que pasaban por allí, especialmente en una tienda vinculada al mundo del outdoor y la actividad cinegética.

Puerta de entrada a la tienda de Dixon. A la derecha, la base sobre la que se instaló la escultura. © Google

Recompensa de 5.000 dólares

Para tratar de acelerar la identificación de los autores, la marca ha anunciado una recompensa económica por cualquier información útil: «Estamos ofreciendo una recompensa de 5k $ por información que lleve al arresto de las personas que hicieron esto».

En el mismo comunicado, Kuiu dirige a los testigos o personas con datos relevantes directamente a las autoridades locales: «Por favor llame al Departamento de Policía de Dixon si tiene alguna información 707-678-7070».

Por ahora, la investigación queda en manos del Departamento de Policía de Dixon, mientras la marca intenta que la difusión del caso ayude a encontrar pistas, localizar la escultura o, al menos, identificar el vehículo y a quienes participaron en el robo.

Lo ocurrido deja además una reflexión incómoda: ni siquiera piezas grandes y pesadas están a salvo cuando entran en juego los robos oportunistas… o los golpes preparados con sangre fría.

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