fbpx

El horror de los corzos en un coto de Cuenca: los cazadores ya no saben qué hacer para salvarlos

El coto de caza de El Picazo, en la provincia de Cuenca, tuvo que auxiliar sólo la semana pasada a ocho corzos en el trasvase Tajo-Segura, y cuatro de ellos perecieron por ahogamiento.

Un corzo en el agua.
Un corzo en el agua.

Miembros de la sociedad de cazadores de El Picazo, en la provincia de Cuenca, han salvado, en los últimos días, la vida de cuatro corzos que han caído en el trasvase Tajo-Segura, que atraviesa sus terrenos, y no han podido socorrer a otros cuatro que han perecido en el mismo lugar.

Miguel Huerta, de 28 años de edad y presidente del coto de caza del municipio ha narrado a Jara y Sedal cómo se desarrolló este último rescate: «Nos avisaron de que los animales se encontraban en apuros y no tardamos más que unos minutos en llegar; algunos estaban en las últimas y otros ya habían muerto. No dudamos en echarnos al agua y sacarlos de allí», comienza relatando.

Además, detalla cómo se encuentra el proceso legal tras la denuncia a la Confederación Hidrográfica del Tajo por parte del coto del pueblo, la Fundación Artemisan y la Federación regional efectuada el pasado mes de octubre para poner fin a esta situación.

«La Fiscalía ya le ha instado a poner medidas, pero hasta el momento no la Confederación no ha hecho nada, y los animales siguen cayendo semana tras semana», denuncia Picazo. Y es que el citado órgano público, aunque no encuentra indicios de responsabilidad penal, considera demostrado que en el canal se vienen produciendo desde hace pocos años múltiples eventos de ahogamiento de fauna silvestre y señala que, pese a que la Confederación asegura haber realizado actuaciones parciales, estas «son insuficientes a la vista de la cantidad de ahogamientos que siguen aconteciendo».

Ocho corzos en apuros (cuatro de ellos muertos) en la última semana, más del doble que el año pasado en todo el mes

corzos canal
Uno de los corzos muertos en el Trasvase. © M. H.

Huerta explica que, solamente la pasada semana, fueron ocho los corzos que cayeron al canal y cuatro de ellos acabaron muertos, más del doble que el año pasado en todo el mes: «Todos los días tenemos avisos de salvamentos, y la semana pasada de los cuatro muertos que sacamos, tres tenían las patas rotas de haber intentado salir, por lo que ese animal, aunque lo saques vivo, hay que sacrificarlo», denuncia el joven.

La sociedad de cazadores propone crear infraestructuras que permitan el paso de fauna silvestre y favorezcan la conectividadasí como a facilitar la salida de los animales.