La escena podría parecer sacada de una película, pero ocurrió de verdad. Un Range Rover SVR valorado en unas 120.000 libras —casi 140.000 euros— terminó completamente bajo el agua después de que su conductor intentara rescatar una furgoneta que había quedado atrapada en la arena de la playa de Scarborough, en el condado británico de North Yorkshire. La operación acabó convirtiéndose en un auténtico desastre cuando la marea comenzó a subir mientras ambos vehículos permanecían inmovilizados.
Todo sucedió durante la tarde del pasado 19 de junio. La furgoneta, una Ford Transit, había retrocedido hasta la orilla para botar unas motos de agua, pero terminó enterrando sus ruedas en la arena. Tras varios intentos fallidos por liberarla, el propietario recurrió al potente todoterreno con la esperanza de sacarla de allí.
Sin embargo, el plan no salió como esperaban. El Range Rover, equipado incluso con modo específico para circular sobre arena y con una potencia de 567 caballos, también terminó hundiéndose mientras intentaba remolcar la furgoneta.
La marea no dio ninguna oportunidad
Las imágenes grabadas por varios testigos muestran cómo los propietarios trataban desesperadamente de liberar ambos vehículos. En un momento incluso intentaron excavar alrededor de las ruedas utilizando una pala de plástico, aunque el esfuerzo resultó completamente inútil.
Mientras tanto, la marea seguía avanzando. Algunos vecinos se acercaron para ofrecer ayuda y recomendaron utilizar las motos de agua para facilitar la maniobra, pero, según los testigos, sus consejos fueron rechazados. Sammy Hellewell, de 39 años, presenció toda la escena mientras se dirigía a un restaurante cercano. Su relato refleja la incredulidad con la que vivieron el episodio quienes estaban allí. «Algunos lugareños se acercaron y les aconsejaron que intentaran usar las motos acuáticas para sacarlo de la arena, pero fueron bastante groseros con ellos y les dieron la impresión de que sabían lo que hacían, diciéndoles que los dejara en paz», aseguró la joven según la información compartida por The Sun. La testigo añadió también: «Las motos acuáticas estaban enganchadas a la furgoneta desde el principio, lo cual no ayudó en absoluto a remolcarlas. Fue una auténtica estupidez».
Solo pudieron salvar las motos de agua
Finalmente, los propietarios asumieron que ya no había nada que hacer. Las motos de agua consiguieron retirarse de la playa, pero tanto la furgoneta como el lujoso todoterreno quedaron a merced del mar. Con el paso de las horas, el agua fue cubriendo ambos vehículos hasta que únicamente sobresalían algunas partes de la carrocería.
Cuando algunos de los presentes abandonaron la zona, alrededor de las diez y media de la noche, únicamente podía verse una antena asomando sobre el agua. Posteriormente, ambos vehículos fueron extraídos con maquinaria pesada durante la bajamar, aunque todo apunta a que quedaron completamente inservibles.

Además de la pérdida material, el incidente podría tener consecuencias económicas aún mayores. Según explicaron los equipos de rescate desplazados al lugar, los propietarios podrían enfrentarse a problemas con sus aseguradoras y asumir también los costes derivados de la retirada de los vehículos de la playa.








