A los cazadores lunáticos locos de la caza del jabalí en espera hay algo que les importa por encima de todas las cosas: controlar el aire. Una bocanada de viento en el momento más inoportuno puede trasladar nuestro olor hasta la potente trufa del cochino y contarle las intenciones que llevamos esa noche. Por eso, si eres un buen amante de las esperas de jabalí sabrás de la importancia de la colocación del puesto de aguardo y ganar algunos metros al suelo puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso.

Por eso, muchos cazadores se encaraman a los riscos más altos o buscan refugio entre las copas de los árboles a las orillas de siembras o rastrojos con el fin de que el viento no revele su posición. Si tú también escudriñas las alturas antes de empezar una espera, el siguiente invento está hecho para tí. No tiene pinta de ser barato pero desde luego es el paraíso auténtico para los cazadores y esperistas.

Un puesto de caza en lo alto en cuestión de minutos

En el siguiente vídeo observamos como un cazador que parece de origen alemán, por el idioma en el que habla, se encuentra al lado de una estructura cúbica de color verde, que lleva a modo de remolque. En cuestión de segundos y sin apenas esfuerzo, el hombre levanta la caseta verde hasta una altura considerable, quedando lista para guarecer al cazador en las noches más frías.

Según comenta el autor del invento, la estructura tiene un peso de 380 kilos y de su parte posterior se descuelga una escalera metálica que facilita el ascenso del cazador. Una vez arriba, la postura cuenta con tres ventanas de cristal abatibles para poder disparar sentados en cualquier dirección y un hueco muy práctico en el frontal que permite estirar las piernas sin hacer ruido.

Sin duda un puesto de caza de auténtico lujo y que muchos cazadores desearían tener disponible para las esperas cochineras de este verano.