La regulación europea sobre el uso de plomo en la munición sigue su curso y podría dar un nuevo paso en las próximas semanas. Según ha informado la Federación Europea para la Caza y la Conservación (FACE), el Comité REACH de la UE tiene previsto reunirse a finales de abril para debatir un borrador que introduce cambios relevantes respecto a planteamientos anteriores.
Este proceso normativo se enmarca en una iniciativa que Bruselas lleva meses desarrollando y que ya generó debate en el Parlamento Europeo el pasado noviembre, cuando representantes políticos, científicos y del sector analizaron sus posibles efectos sobre la actividad cinegética y el tiro deportivo.
En aquella fase inicial, la propuesta contemplaba restricciones amplias que afectaban tanto a diferentes tipos de munición como a diversos usos. Sin embargo, el texto ha ido evolucionando con las aportaciones de los Estados miembros y de los sectores implicados. Según las últimas novedades trasladadas por FACE, uno de los cambios más significativos es que las balas quedarían completamente excluidas del ámbito de la restricción, centrando la medida exclusivamente en los perdigones de plomo.
Un enfoque más limitado pero con muchas dudas
Las actas de la última reunión del Comité REACH reflejan que varios países siguen mostrando preocupación por el calendario de aplicación de estas restricciones. Aunque el alcance se ha reducido, el impacto sigue siendo notable para miles de cazadores, tiradores y empresas del sector.

Uno de los puntos clave del debate es el período transitorio. La propuesta inicial contemplaba un plazo de tres años para adaptarse a la eliminación progresiva de los perdigones de plomo, pero sobre la mesa está ahora la posibilidad de ampliarlo hasta cinco años. Este cambio no es menor. Detrás de esa petición hay argumentos relacionados con las dificultades prácticas, económicas y logísticas que implicaría una transición demasiado rápida hacia municiones alternativas, especialmente en determinados territorios o modalidades.
A pesar de esta problemática, el procedimiento sigue adelante. La Comisión Europea estudia las observaciones de los Estados miembros y se espera que presente un nuevo borrador revisado antes de someterlo a votación en los próximos meses.
Un expediente clave para millones de cazadores
El alcance de esta regulación es considerable. No en vano, afecta directamente a los más de 7 millones de cazadores europeos, además de a fabricantes, distribuidores y al conjunto del sector vinculado al tiro deportivo. Desde FACE insisten en que seguirán de cerca la evolución del expediente, consciente de que cualquier cambio normativo tendrá consecuencias directas en la práctica diaria y en la estructura económica del sector.
El debate, además, no es nuevo. Ya en noviembre, durante un encuentro celebrado en el Parlamento Europeo, se puso de manifiesto el difícil equilibrio entre los objetivos ambientales de la Unión Europea y la realidad de una actividad con un fuerte arraigo social y económico en numerosos países. Ahora, con las balas fuera del foco y los perdigones utilizados en la caza menor en el centro de la discusión, la negociación entra en una fase decisiva. Todo apunta a que las próximas semanas serán clave para definir el futuro de la munición de plomo en Europa.








