La expansión de la peste porcina africana (PPA) en Cataluña sigue sumando episodios. Los Servicios Veterinarios Oficiales han confirmado seis nuevos casos en jabalíes silvestres, todos ellos encontrados muertos en el medio natural dentro de zonas ya restringidas. Con este nuevo foco, la cifra total asciende a 41, en un escenario que mantiene en alerta tanto al sector ganadero como a las administraciones.
Los nuevos positivos se han localizado en municipios del entorno metropolitano de Barcelona, concretamente en Molins de Rei (tres casos), Sant Cugat del Vallès, Rubí y Barcelona. En el caso de Rubí, el hallazgo se sitúa más al sur de los anteriores, aunque dentro de un área que ya cuenta con sistemas de contención mediante vallados. Hasta ahora, la enfermedad ha dejado un balance de 238 jabalíes positivos repartidos en diez municipios, lo que evidencia la persistencia del virus en el territorio pese a las medidas aplicadas.
Refuerzo del control y vigilancia en el medio natural
Las autoridades continúan intensificando las labores de control sobre la población de jabalíes, considerada el principal vector de propagación en el medio natural. En este sentido, se mantienen activas las búsquedas sistemáticas de cadáveres, clave para detectar nuevos focos de forma temprana. Además, se están desarrollando actuaciones para la reducción de densidades de jabalí, mediante trampas y controles poblacionales en los que participan agentes rurales y cazadores específicamente formados, siempre bajo la supervisión de la administración competente. Este punto resulta fundamental para frenar la expansión del virus en zonas sensibles.
En paralelo, se sigue trabajando en la instalación y mantenimiento de vallados perimetrales y barreras físicas, especialmente en corredores habituales de movimiento de estos animales. Estas infraestructuras se adaptan continuamente en función de la evolución epidemiológica.
Sin casos en granjas pero con máxima alerta
A pesar de la situación en fauna silvestre, por el momento no se han detectado casos en cerdo doméstico, un aspecto que las autoridades consideran clave para evitar un impacto económico mayor. Actualmente, se están supervisando las condiciones de bioseguridad en 45 explotaciones comerciales situadas en zonas restringidas. El dispositivo de vigilancia incluye controles periódicos y un refuerzo de la vigilancia pasiva, con el objetivo de detectar cualquier posible entrada del virus en explotaciones ganaderas.
En total, se han analizado ya 2.441 animales, de los cuales la gran mayoría han dado negativo. Entre ellos, destacan más de 1.700 jabalíes capturados o abatidos sin síntomas y otros 650 investigados tras ser hallados muertos o presentar signos sospechosos.
Las autoridades recuerdan que la peste porcina africana no afecta a las personas, ni por contacto directo con animales ni por el consumo de productos derivados, aunque insisten en la importancia de extremar las medidas de bioseguridad y comunicar cualquier sospecha.








