El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha actualizado este 5 de marzo la situación de la peste porcina africana (PPA) en jabalíes silvestres en Cataluña, una enfermedad que continúa bajo vigilancia tras detectarse nuevos casos en el medio natural. Las autoridades mantienen activadas medidas de control poblacional, búsqueda de cadáveres y refuerzo de la bioseguridad para evitar su expansión.

Según el informe oficial, los Servicios Veterinarios de la Generalitat han confirmado tres nuevos focos en jabalíes, lo que eleva a 37 los focos detectados desde el inicio del episodio sanitario. Estos casos proceden de animales encontrados muertos, restos localizados en el campo o ejemplares abatidos dentro de la zona restringida.

En total, 216 jabalíes han dado positivo en varios municipios de la provincia de Barcelona. Entre ellos figuran Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat y Sant Just Desvern, donde se ha registrado un caso por primera vez.

Más focos detectados y vigilancia intensiva

El avance de la enfermedad sigue obligando a mantener un sistema de vigilancia constante. Desde la última actualización, las autoridades han examinado 1.708 jabalíes adicionales, todos ellos con resultado negativo.

De estos animales analizados, 1.176 procedían de capturas o abatimientos sin síntomas clínicos, mientras que otros 532 fueron investigados mediante vigilancia pasiva, es decir, cadáveres completos o restos encontrados en el medio natural o animales abatidos que presentaban signos sospechosos.

El dispositivo desplegado incluye búsqueda intensiva de cadáveres de jabalí, una de las medidas clave para detectar el virus en el medio natural. Paralelamente, se están realizando acciones de control poblacional, principalmente mediante trampas de captura y con la participación de cazadores formados que trabajan bajo supervisión de las autoridades.

Durante las tres primeras semanas de refuerzo de estas actuaciones, se han abatido 217 jabalíes en la zona I, aunque todos ellos han dado resultado negativo tras las pruebas PCR.

Vallados y control del movimiento de jabalíes

Las administraciones también han intensificado las medidas físicas para limitar el desplazamiento de los animales. Los vallados instalados en carreteras y vías férreas se han reforzado con el objetivo de cerrar corredores habituales de paso de jabalíes.

Actualmente existen 222 puntos de control con pasos trámex y otras barreras, diseñados para impedir que los animales entren o salgan de las zonas afectadas, al tiempo que permiten el tránsito de vehículos y personas.

En paralelo, continúan las inspecciones en explotaciones porcinas situadas dentro de las zonas restringidas. Los servicios veterinarios han revisado 45 explotaciones comerciales y 15 establecimientos no comerciales, entre ellos centros de experimentación, autoconsumos o granjas escuela.

Hasta el momento, no se ha detectado sintomatología ni lesiones compatibles con la enfermedad en ninguna de estas instalaciones, lo que confirma que el problema continúa limitado a la fauna silvestre.

Las autoridades recuerdan además que la peste porcina africana no es una enfermedad zoonósica, por lo que no puede transmitirse a las personas ni por contacto con animales ni por consumo de productos derivados.

Aun así, el Ministerio insiste en la necesidad de extremar las medidas de bioseguridad tanto en explotaciones porcinas como en las actividades relacionadas con el manejo o transporte de estos animales, así como comunicar cualquier sospecha a los servicios veterinarios oficiales.

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