Un vídeo grabado en las inmediaciones de un parque eólico muestra una situación tan aterradora como ilustrativa, ya que sirve para advertir sobre uno de los riesgos menos conocidos de los grandes parques eólicos en condiciones meteorológicas extremas. En las imágenes se observa cómo dos personas caminan bajo una enorme aeroturbina cuyas palas se encuentran cubiertas de hielo, una circunstancia especialmente peligrosa en condiciones de bajas temperaturas.
Lo que comienza como una escena aparentemente cotidiana se transforma en segundos en un momento de máxima tensión cuando una gran placa de hielo se desprende repentinamente de una de las palas y cae al vacío desde decenas de metros de altura. La masa congelada se fragmenta en el aire mientras una tercera persona, que presencia la escena, grita desesperadamente para alertar a quienes se encuentran debajo. Al escuchar el aviso, ambos reaccionan de inmediato y comienzan a correr, librándose por muy poco del impacto.
Un riesgo real bajo los molinos eólicos
La escena no es tan excepcional como podría parecer. En zonas frías o durante episodios de heladas intensas, las palas de los aerogeneradores pueden acumular grandes cantidades de hielo. Cuando las temperaturas suben o el viento cambia, estas placas pueden desprenderse de forma repentina, cayendo desde alturas que superan con facilidad los 80 o 100 metros.
Esto se debe a que, como sabemos, los aerogeneradores modernos alcanzan dimensiones colosales. Muchos modelos instalados actualmente en parques eólicos cuentan con torres de entre 80 y 120 metros de altura, a las que hay que sumar palas que pueden medir otros 50 o 70 metros de longitud. Esto significa que el hielo puede precipitarse desde más de 150 metros, adquiriendo una energía suficiente como para causar daños gravísimos o incluso la muerte.
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«El hielo podría aplastar mi camión»
La peligrosidad de estas situaciones queda reflejada en uno de los comentarios más destacados del vídeo, publicado por el usuario Rock Creek Pack, que relata una advertencia recibida directamente de los ingenieros del parque eólico en el que trabaja. En su mensaje, escrito en inglés, señala que los ingenieros le prohibieron realizar su ruta habitual de trabajo en un día con hielo porque el desprendimiento podría «aplastar» su camión. Tras ver el vídeo, asegura haber comprendido perfectamente a qué se referían y se muestra aliviado de que nadie haya resultado herido.
El vídeo ha tenido una difusión fulgurante. En apenas 72 horas ha superado los 7 millones de reproducciones y acumula cientos de miles de ‘me gusta’, miles de comentarios y más de 20.000 compartidos, según se aprecia en la propia publicación.








