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Pedro Ampuero sufre en su propio coto la lacra del furtivismo: dos corzos decapitados

El conocido influencer y colaborador de Jara y Sedal muestra cómo presuntos furtivos habrían matado a un corzo en su coto y le habrían cortado la cabeza. Es el segundo en una semana.

Pedro Ampuero

Pedro Ampuero, habitual colaborador de Jara y Sedal, ha publicado en las últimas horas un vídeo en el que muestra una indignante imagen en la que aparece un corzo abatido por presuntos furtivos al que le han cortado la cabeza.

Ampuero, en conversaciones con Jara y Sedal, ha explicado que en este coto situado en la provincia de Burgos, han encontrado ya dos machos muertos y decapitados en una semana.

«Es el segundo corzo encontrado en una semana sin cabeza. P… asco. P… asco de gente», denuncia el cazador en la grabación. «Peña que va por la carretera, dispara a un corzo que tiene apenas dos años para cortarle la cabeza, que tenía cuatro puntas, y el tío se lleva la cabeza de trofeo para fardar en casa… eso no es ser ni cazador ni nada», lamenta en la grabación Ampuero.

«Tenemos la responsabilidad de denunciar estos hechos»

Y Ampuero prosigue denunciando en el vídeo: «Vienes aquí a disfrutar del campo y te encuentras esta p… m…..». «Los cazadores tenemos la responsabilidad de denunciar estos hechos y de perseguirlos. Si tenéis algún amigo que os hace un chiste sobre que ha realizado alguna vez esto, le debéis plantar cara. Están dejando a la caza como el c…, están matando animales para llevarse una cabeza sin aprovechar la carne. Este es el mayor lastre que tenemos los cazadores ahora mismo», concluye en la grabación Ampuero visiblemente cabreado.

Caza un corzo, no le coloca el precinto y lo pillan: ahora podrían multarle con hasta 5.000 euros

Precinto, corzo y arma decomisados. ©Agentes de Medio Ambiente

Una pareja de agentes medioambientales ha denunciado a un presunto furtivo por no haber colocado el preceptivo precinto a un corzo que había abatido en el coto de caza de Orejana, situado entre Pedraza, Arcones y Valleruela de Pedraza, en la provincia de Segovia. En la temporada del corzo, los cazadores tienen la obligación de colocar al animal abatido un precinto numerado y único antes de moverlo. Así ha ocurrido todo.