La evolución de las esperas nocturnas al jabalí ha impulsado el desarrollo de equipos cada vez más ligeros, precisos y resistentes. En este contexto, PARD acaba de presentar su nueva gama de visores térmicos Pantera Mini, una serie diseñada para ofrecer altas prestaciones en un formato compacto y con un precio especialmente competitivo dentro del segmento medio del mercado.
La nueva familia está formada por dos modelos, el Pantera 384-25 Mini LRF y el Pantera 384-35 Mini LRF, que comparten buena parte de sus características técnicas y apuestan por una combinación de ligereza, robustez y calidad de imagen poco habitual en esta categoría de precio.
Con un peso de apenas 500 gramos con batería incluida, ambos dispositivos han sido concebidos para soportar las exigencias del uso intensivo en el campo. Cuentan con certificación IP67, que garantiza su resistencia frente al polvo y al agua, y soportan retrocesos de hasta 6.000 julios, una cifra superior a la generada por cartuchos tan potentes como el .375 H&H.

Un telémetro integrado sin elementos externos
Uno de los aspectos más llamativos de esta nueva generación de visores térmicos es la incorporación de un telémetro láser completamente integrado en la torreta del visor. Esta solución elimina los módulos externos que suelen encontrarse en otros modelos y permite mantener una estética más limpia y equilibrada.
Según destaca la marca, este diseño facilita el manejo del equipo y evita las protuberancias que pueden resultar incómodas durante el transporte o el uso en el campo. El sistema es capaz de medir distancias de hasta 1.200 metros, proporcionando información precisa para el cazador en cualquier escenario.

El corazón de ambos visores es un sensor térmico VOx de 384 x 288 píxeles, con un paso de píxel de 12 μm y una sensibilidad térmica NETD ≤15 mK. Este parámetro resulta especialmente importante en la observación nocturna porque permite detectar diferencias mínimas de temperatura y obtener imágenes más definidas incluso cuando las condiciones meteorológicas son adversas.
La elevada sensibilidad térmica cobra especial relevancia durante las noches húmedas, con niebla o cuando las temperaturas ambientales reducen el contraste térmico entre el animal y el entorno, situaciones habituales durante la caza nocturna del jabalí.
Dos configuraciones para distintos escenarios
El Pantera 384-25 Mini LRF está pensado para quienes buscan un campo de visión más amplio. Su objetivo de 25 milímetros y su aumento óptico de 2,4x lo convierten en una opción adecuada para distancias cortas y medias, especialmente en zonas de monte cerrado o con abundante vegetación.

Por su parte, el Pantera 384-35 Mini LRF prioriza el alcance y la capacidad de identificación a mayor distancia. Gracias a su objetivo de 35 milímetros y a un aumento óptico de 3,4x, ofrece una visión más detallada del objetivo en terrenos abiertos o cuando es necesario valorar mejor la pieza antes de efectuar el disparo.

Ambos modelos incorporan además una pantalla OLED Full HD de 1920 x 1080 píxeles, calculadora balística integrada, grabación automática de vídeo activada por el retroceso del arma, función Picture in Picture, sistema de seguimiento automático Hot Track, conectividad WiFi y almacenamiento mediante tarjeta Micro SD.
Prestaciones de gama superior a precio competitivo
Con esta nueva serie, PARD busca acercar tecnologías habitualmente presentes en equipos de precio más elevado a un segmento más amplio de usuarios. La combinación de un sensor térmico de alta sensibilidad, telémetro integrado y un diseño especialmente compacto constituye la principal carta de presentación de los Pantera Mini.
Los nuevos visores ya se encuentran disponibles en armerías y establecimientos especializados, con un precio recomendado que parte de los 1.299 euros, una cifra con la que la marca pretende posicionarse como una de las referencias más competitivas dentro del mercado de los visores térmicos de gama media.








