Hay una oveja que desde hace más de dos meses se mueve por los alrededores de Salamanca sin dejarse atrapar. Escapó del matadero el pasado 11 de julio y, desde entonces, sus apariciones en caminos y zonas verdes han despertado la curiosidad de los vecinos y obligado a intervenir en varias ocasiones a la Policía Local.
El animal ha sido visto principalmente entre El Marín y el barrio de Tejares, donde parece haber encontrado refugio y alimento suficientes para sobrevivir. Algunas personas se han cruzado con él mientras caminaban por la zona e incluso han conseguido fotografiarlo, pero aproximarse lo suficiente como para capturarlo está resultando mucho más complicado.
Un coche patrulla y dos motos tras la oveja
El último aviso se produjo alrededor de las 11:00 horas del miércoles 16 de septiembre, cuando un vecino comunicó que la oveja se encontraba en las inmediaciones del puente de El Marín. La Policía Local puso entonces en marcha un dispositivo para tratar de localizarla. Hasta el lugar se desplazaron un coche patrulla y dos motocicletas policiales. Los agentes recorrieron la zona en busca del animal, pero cuando llegaron no consiguieron encontrarlo. La oveja había vuelto a desaparecer entre los caminos y la vegetación.
No era la primera noticia que tenían de ella. Durante las últimas semanas, distintos vecinos habían avisado de su presencia en el parque de La Salud, en Tejares, y en varios caminos situados entre este barrio salmantino y El Marín.
Dos meses viviendo en libertad
La historia comenzó el 11 de julio, cuando la oveja logró escapar del matadero. Desde entonces, lleva más de dos meses viviendo en libertad y desplazándose por una zona situada a las afueras de la ciudad, donde se alternan parques, caminos y terrenos cubiertos de vegetación.
Sus apariciones son esporádicas. Los vecinos la ven, avisan o toman alguna fotografía, pero el animal desaparece antes de que pueda organizarse su captura. Esa capacidad para ocultarse ha convertido su búsqueda en una insólita persecución que, por el momento, continúa sin desenlace.
La última intervención policial tampoco permitió atraparla. Aunque varios efectivos rastrearon las inmediaciones del puente de El Marín, la oveja fugada volvió a escabullirse. Tras más de dos meses sorteando a quienes intentan localizarla, continúa en paradero desconocido.








