Esteller y Nocpix han reunido estos días a un grupo de armeros y usuarios especializados en caza en la finca salmantina Las Ahijaderas, donde está impartiendo unas jornadas de formación práctica sobre los productos de la marca especializada en visión nocturna y térmica. Jara y Sedal también ha estado presente en este evento al que sus organizadores han traído dos importantes novedades que abren una nueva era en el sector gracias a su tecnología 8K: el visor nocturno NITE PRO D50R y los prismáticos multiespectrales OMNI. También han aprovechado para hablar del nuevo visor térmico ACE 2 con inteligencia artificial presentado el pasado mes de septiembre en Polonia. El plan de la jornada combinaba sesiones técnicas con pruebas de campo, y la lluvia, lejos de aguar el encuentro, ha servido para ver cómo responden los equipos en una de las condiciones más exigentes para la óptica de caza.
El formato de este encuentro no es el de una presentación comercial al uso. Esteller y Nocpix lo han planteado como parte de un proceso de formación conjunto pensado para que los armeros conozcan de primera mano la tecnología antes de que llegue a sus mostradores, puedan resolver dudas directamente con los responsables de la marca y, de paso, trasladen sus impresiones sobre el manejo real de los dispositivos. Las Ahijaderas, con sus espacios abiertos propios del campo charro, ha permitido probar los equipos desde la mañana hasta la caída de la tarde, con luz cambiante y, hoy, con la climatología en contra.
NITE PRO D50R: enfoque en la torreta y cálculo balístico al vuelo
El primer equipo que hemos tenido en las manos ha sido el NITE PRO D50R, y la sensación es la de un salto generacional respecto al modelo anterior de la marca. Podemos decir que Nocpix se ha pasado el juego con este dispositivo. Lo primero que se nota es el mando de enfoque, situado sobre la torreta, de manejo rápido e intuitivo incluso con las manos frías y mojadas por la lluvia. Se trata de una posición mucho más accesible y natural que la de modelos anteriores, los cuales tenían el enfoque en la campana del visor. Este, además, incorpora un telémetro láser integrado con alcance de hasta 1.200 metros, que trabaja junto a un calculador balístico capaz de ofrecer la compensación de caída de forma automática: mides la distancia y el propio sistema te da la corrección sin tener que hacer cuentas ni consultar tablas en plena observación.
La óptica también se deja notar. El objetivo de 50 milímetros con una apertura F1.25 deja entrar una cantidad de luz considerable, y a eso se suma el algoritmo Light+, desarrollado por Nocpix para mejorar el contraste y reducir el ruido de la imagen cuando la luz escasea, como ocurre al anochecer o, como hoy, bajo un cielo cargado de nubes. En el terreno, con la lluvia reduciendo la visibilidad natural, esa claridad añadida se agradece. Otro detalle pensado para cazadores es el arranque en un segundo: en una jornada de caza real, ese tiempo que se gana al encender el equipo puede ser la diferencia entre realizar un disparo o perder una oportunidad.

Pero lo que de verdad marca distancia con la generación anterior es el sensor, de calidad 8K. Al mirar por el visor, la sensación es parecida a la de un equipo de gama alta tradicional, aunque con un matiz importante: la imagen que se ve no llega a través de una lente que amplía ópticamente la escena, sino que se genera en una pantalla electrónica interna. Es decir, lo que observamos es una representación digital de altísima resolución, no la imagen directa que ofrece un visor óptico convencional. La diferencia es sutil a simple vista, pero reconocerla ayuda a entender hacia dónde avanza esta tecnología.
Ese sensor 8K, asistido por procesado de imagen, mejora además la observación en condiciones de poca luz, un terreno donde los visores digitales solían quedarse cortos frente a la óptica analógica de alta gama. Si buscamos un paralelismo reciente, algo parecido vivió la fotografía con el salto de las cámaras réflex a las mirrorless: al prescindir del sensor analógico y pasar a mostrar la imagen en una pantalla digital, se ganó en compacidad, se redujo el peso de los equipos y, con el tiempo, mejoró también la calidad de imagen en situaciones de poca luz. Con las debidas distancias, el salto que plantea Nocpix con este sensor 8K apunta en una dirección similar para el mundo de los visores de caza.
OMNI, el mismo salto tecnológico en formato prismático
La otra gran protagonista de la jornada ha sido la serie OMNI, que Nocpix presenta como el primer binocular multiespectral del mundo con sensor digital de clase 8K. Comparte filosofía con el NITE PRO: reúne en un mismo cuerpo la observación digital diurna y nocturna, un canal térmico independiente y un telémetro láser integrado, de forma que el cazador no tenga que cambiar de equipo según cambien las condiciones de luz a lo largo de la jornada. Y lo hace con un tamaño realmente contenido, lo que ahora mismo lo coloca al frente de los multiespectrales más avanzados del mercado.
El canal digital dispone de un sensor de 8192 × 6144 píxeles y un objetivo de 50 milímetros F1.8, con un rango de aumentos de 3x a 18x. Esa resolución, muy superior a la de un sensor 4K convencional, busca conservar detalles finos al ampliar la imagen, algo útil para distinguir las puntas de una cuerna o la textura del pelaje a distancia. El canal térmico, por su parte, varía según el modelo: el OMNI H35R monta un sensor de 640 × 512 píxeles, objetivo de 35 milímetros F0.9 y aumentos de 2x a 16x, mientras que el L19R incorpora un sensor de 384 × 288 píxeles, lente de 19 milímetros F0.9 y un rango de 1,5x a 12x. En ambos casos, la marca anuncia píxeles de 12 micras, una frecuencia de 50 Hz y una sensibilidad térmica NETD igual o inferior a 15 mK.
Los prismáticos incorporan también un telémetro láser con un alcance de hasta 1.000 metros y un zoom regulable en pasos de 0,5x. Un detalle que agradecemos especialmente en una jornada como la de hoy: el compartimento de baterías no tiene polaridad, así que pueden colocarse sin comprobar su orientación, algo que en plena lluvia y con poca luz simplifica bastante las cosas.

Formación directa para el canal especializado
Más allá de la prueba de los equipos, lo que se respira en Las Ahijaderas es el interés de Nocpix y Esteller por que los armeros entiendan a fondo la tecnología antes de que llegue al mostrador. La compañía considera que un distribuidor bien formado puede orientar mejor al cazador a la hora de elegir entre modelos y explicar con propiedad qué aporta cada tecnología, y el programa de esta jornada combina sesiones técnicas con pruebas prácticas sobre el terreno para conseguirlo.
Según la información facilitada por la marca, el NITE PRO D50R ya está disponible en la red de distribuidores oficiales de Esteller, mientras que los modelos OMNI llegarán próximamente a armerías y puntos de venta autorizados. Para el sector, equipos como estos suponen un salto de prestaciones que hasta hace poco solo se veía en gama alta de uso profesional, y su llegada a las armerías españolas marcará cómo se renueva el parque de óptica nocturna entre los cazadores en los próximos meses. Jara y Sedal ha acudido a esta cita bajo la lluvia salmantina para contarlo de primera mano, y seguirá de cerca la llegada de ambos equipos al mercado.








