La espera al jabalí se aprende en el monte, escuchando cada ruido y dejando que la oscuridad revele poco a poco lo que ocurre alrededor. Así comienza la tercera temporada de ‘Con la luna por testigo’, la exitosa serie de Cazaflix que ha regresado hoy con un episodio en el que se cruzan dos historias muy distintas.
El capítulo, titulado ‘El aprendiz y el viejo jabalí’, tiene como protagonistas a Marcos, un niño de nueve años que acompaña a su padre en una de sus primeras esperas, y a Rubén Montés, que lleva tiempo siguiendo los pasos de un enorme macareno. Ilusión y experiencia se dan la mano en una noche en la que nada resulta sencillo.
Un niño de nueve años descubre la espera junto a su padre
Marcos es hijo de Israel Hernández, director de Cazaflix y Jara y Sedal, y en esta ocasión se adentra con él en el monte para comenzar a conocer los secretos de una modalidad que exige silencio, paciencia y mucha atención. Padre e hijo caminan juntos hasta el cebadero antes de ocupar el puesto y aguardar la llegada de los animales.
Para el pequeño, cada sonido y cada movimiento entre la vegetación forman parte de una experiencia completamente nueva. Israel le explica cómo comportarse durante la espera, cuándo permanecer inmóvil y de qué manera observar lo que sucede alrededor sin delatar su presencia.
La noche termina regalándoles un lance tan emocionante como difícil de olvidar. Más allá de su desenlace, el episodio muestra esa transmisión de conocimientos entre generaciones que durante décadas ha permitido que muchos niños descubran la caza acompañando a sus padres y abuelos.
Tras las huellas de un viejo y enorme macareno
La segunda historia tiene como protagonista a Rubén, jefe de producción audiovisual de Cazaflix. Su objetivo es un viejo jabalí que conoce perfectamente el terreno y que ya ha conseguido esquivarle en varias ocasiones.
Se trata de uno de esos macarenos curtidos por los años, capaces de detectar cualquier cambio en su entorno y de aparecer cuando el cazador menos lo espera. Rubén vuelve a seguir sus huellas y ocupa el puesto con la esperanza de que, esta vez, el animal cometa un error.
Durante la espera, un ruido rompe el silencio del monte. Rubén enciende entonces su dispositivo térmico Nocpix Quest H50R para descubrir qué se mueve en la oscuridad. La secuencia refleja la tensión propia de estas noches, en las que pueden pasar horas sin que ocurra nada hasta que un pequeño crujido obliga a concentrar todos los sentidos.
Dos formas de vivir una misma noche de caza
Los dispositivos térmicos de Nocpix tienen una presencia destacada en el capítulo. Gracias a ellos, los protagonistas pueden observar la actividad de los animales cuando cae la noche y descubrir una parte del monte que permanece oculta al ojo humano.
Con este estreno, ‘Con la luna por testigo’ inicia su tercera temporada manteniendo los ingredientes que han convertido al formato en una referencia entre los aficionados a las esperas: caza real, imágenes nocturnas, emoción y vivencias contadas directamente por sus protagonistas.
‘El aprendiz y el viejo jabalí’ ya puede verse en el canal de YouTube de Cazaflix. El episodio abre, además, una nueva serie de noches en las que los grandes macarenos volverán a medir su experiencia y astucia con la paciencia de quienes los aguardan bajo la luna.









