Una jornada de limpieza del monte terminó en tragedia este miércoles, 21 de octubre, en el municipio ourensano de Larouco. Un hombre de 56 años, vecino de Manzaneda, murió después de recibir múltiples picaduras de avispas mientras desbrozaba una pista forestal entre Larouco y Seadur, en la comarca de Valdeorras. La víctima trabajaba junto a otros integrantes de un taller de empleo.
El fallecido, natural de O Porriño, formaba parte de un programa compartido por los ayuntamientos de Larouco, Manzaneda, O Bolo y San Xoán de Río, dedicado a tareas de conservación y limpieza forestal. Según publicó La Voz de Galicia, durante los trabajos alcanzó accidentalmente un nido y sufrió el ataque de los insectos, que consiguieron introducirse bajo su equipo de protección.
Un nido en el suelo durante las labores de desbroce
El suceso ocurrió alrededor de las 12:00 horas. De acuerdo con la información difundida por EFE, el hombre se encontró con un nido de avispas situado en el suelo mientras realizaba el desbroce. Sus propios compañeros alertaron al 061, que movilizó un helicóptero medicalizado hasta la zona. También se dio aviso a la Guardia Civil y al Grupo de Emergencias Supramunicipal de Valdeorras.
Francisco Javier Pérez, de Protección Civil de Larouco, explicó a la televisión pública gallega que él y su hijo fueron los primeros en llegar tras recibir el aviso. Cuando alcanzaron el lugar, los compañeros del trabajador ya intentaban reanimarlo. Según su testimonio, habían observado cómo se quitaba rápidamente la careta y presentaba una importante hinchazón en la cara, además de dificultades para respirar.
La intervención sanitaria no consiguió revertir la situación. Hasta el lugar acudieron una ambulancia, el helicóptero y personal médico, que continuaron con las maniobras de reanimación. El integrante de Protección Civil relató a G24 que los esfuerzos se prolongaron durante unos 45 minutos, sin que fuera posible salvar al hombre.
Conmoción en los municipios del taller de empleo
La muerte del trabajador provocó la consternación de los responsables municipales. El alcalde de Manzaneda, Pedro Yáñez, describió a La Voz de Galicia la rapidez con la que se produjo el desenlace: «Todo ocurrió sumamente rápido y no pudieron salvarlo». La alcaldesa de Larouco, Patricia Lamela, también lamentó lo ocurrido.
Lamela explicó a EFE que el taller de empleo estaba en funcionamiento desde este verano. El fallecido llevaba años residiendo en Manzaneda y había acudido a la pista forestal con sus compañeros para desarrollar las tareas previstas en el programa. Por el momento, se desconoce si tenía alguna alergia que pudiera haber influido en el desenlace.








