El futuro Museo de la Caza y la Naturaleza (MUCANA) de Ciudad Real empieza a tomar forma con una propuesta ambiciosa que aspira a situarse entre los grandes referentes internacionales. Impulsado por la Diputación provincial, el proyecto se ubicará en los terrenos del actual Parque de Bomberos, frente al Rectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha y el IREC, en un enclave pensado para atraer visitantes y reforzar el tejido cultural de la ciudad.

El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, ha conocido de primera mano los detalles del proyecto presentado por los hermanos Ramón y Juan José Garoz, especialistas en taxidermia y museografía con experiencia internacional. La iniciativa plantea un espacio moderno, dinámico y autosuficiente, capaz de combinar divulgación científica, tradición y nuevas tecnologías.

No se trata de un museo al uso. La idea es construir un edificio emblemático, reconocible, que funcione como reclamo cultural y turístico. Un lugar que no solo exponga, sino que también enseñe, emocione y genere actividad económica en la provincia.

Un proyecto con ambición internacional

Valverde ha subrayado el acierto de confiar el desarrollo a los hermanos Garoz, destacando su trayectoria: «No hay quien conozca esta materia, no solo por su experiencia como taxidermistas y cazadores, sino por haber impulsado museos dentro y fuera de España». A su juicio, su perfil aporta «seguridad, certidumbre y un valor añadido incuestionable».

El enfoque del museo busca además explicar el papel de la actividad cinegética en la historia humana y su relación con la conservación. En palabras del propio Valverde: «Se trata de explicar a la sociedad, especialmente a niños y jóvenes, que la caza ha formado parte de nuestra historia y que también ha contribuido a preservar especies y ecosistemas».

En esta línea, la vicepresidenta María Jesús Pelayo ha incidido en el potencial del proyecto, que aspira a convertirse en un centro de referencia internacional, capaz de atraer visitantes y dinamizar la economía local.

Ramón Garoz explica los detalles del proyecto.

Un museo ‘vivo’ que mira al futuro

El MUCANA se ha concebido como un espacio ‘vivo’, alejado de los modelos expositivos tradicionales. Contará con un auditorio para unas 150 personas, salas multiusos, exposiciones temporales, restaurante temático y zonas exteriores adaptadas para visitas escolares.

El recorrido abarcará desde los orígenes de la actividad cinegética hasta su evolución actual, integrando contenidos sobre biodiversidad, conservación y cultura. Habrá piezas naturalizadas, materiales históricos y colecciones internacionales, junto a espacios innovadores como un laboratorio de conservación de ADN o un almacén visitable.

Uno de los puntos fuertes será una gran sala inmersiva con proyecciones audiovisuales de gran formato, diseñada para ofrecer una experiencia sensorial, especialmente orientada al público joven. A esto se sumará una sala de expediciones con fauna de todo el mundo, llamada a convertirse en uno de los grandes atractivos del museo.

La ubicación también juega a favor del proyecto. Según Valverde, se trata de un espacio accesible, bien conectado y con capacidad para acoger visitas organizadas, lo que facilitará su integración en la oferta educativa y turística de la provincia. Los impulsores lo tienen claro. «No se trata de una inversión puntual, sino de un proyecto para toda la vida, que aspira a convertirse en un referente nacional e internacional», han señalado los hermanos Garoz, que ven en el MUCANA un legado duradero y un punto de encuentro entre conocimiento, divulgación y conservación. La iniciativa avanza con el respaldo institucional y la implicación de todos los actores, con el objetivo de marcar un antes y un después en la oferta cultural de Ciudad Real.

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