El vídeo fue grabado el 4 de diciembre de 2025 en el término municipal de Horcajo de los Montes, en plena comarca de los Montes de Toledo, muy cerca del lugar donde recientemente se ha abatido el enorme jabalí que que podría ser récord de la temporada. La escena, captada con la cámara de un teléfono móvil, muestra una interacción poco habitual entre especies.
Las imágenes no dejan lugar a dudas. Dos meloncillos aparecen en el encuadre, pero es uno de ellos el que protagoniza la acción al dirigirse sin titubeos hacia un grupo de buitres que se alimentaban de carroña. Al lanzarse contra uno de los ejemplares, el ave abre las alas y se aparta de inmediato, seguido por otros buitres que abandonan el alimento para dejar paso al pequeño carnívoro.
El autor de la grabación es Javier Camarena Moreno, veterinario, cazador, fotógrafo de naturaleza y profundo conocedor del medio rural, que llevaba años documentando la fauna que acudía a un muladar instalado legalmente en una finca de su propiedad.
Un muladar creado en plena crisis de las carroñeras
El origen de ese punto de alimentación se remonta a la «crisis de las vacas locas», cuando la retirada obligatoria de despojos dejó a muchas especies carroñeras en una situación crítica. «En la época de las vacas locas y ante el hambre que pasaban las carroñeras, decidí hacer un muladar en un terreno de mi propiedad», explica Camarena a esta redacción.
La instalación ocupa tres hectáreas y está completamente perimetrada con alambre de dos metros de altura, enterrado y fijado con hormigón. Con el paso del tiempo, el lugar se convirtió en un auténtico observatorio de fauna. «Acudían buitres negros, leonados, milanos, alimoches, águilas reales e imperiales, milanos negros y reales, cuervos…», detalla.
El valor del enclave llevó a solicitar autorización para instalar un hide fotográfico en su interior, un proceso que se prolongó durante casi cinco años. Fue precisamente desde ese escondite desde donde se grabó la escena protagonizada por los meloncillos.
Un comportamiento poco documentado
Aunque Camarena había detectado la presencia de meloncillos en otras ocasiones, nunca antes los había visto actuar de ese modo. «Aunque los había visto otras veces, es la primera vez que los veo atacar a los buitres», subraya, reconociendo que desconoce cómo lograron acceder al recinto, posiblemente gateando bajo el vallado.
Las imágenes constituyen uno de los pocos testimonios gráficos conocidos de este tipo de comportamiento. No se trata de un intento de depredación, sino de una clara acción de competencia, en la que el meloncillo no duda en plantar cara a aves de gran tamaño para hacerse con la carroña.

La ciencia reconoce que aún faltan datos concluyentes para determinar el impacto real del meloncillo en el medio natural. Sin embargo, grabaciones como esta aportan contexto y refuerzan la credibilidad de las declaraciones de ganaderos y otros usuarios del medio rural que aseguran que este mesocarnívoro se atreve incluso con animales tan grandes como un buitre.









