Google acaba de poner en marcha en España una nueva función que puede marcar la diferencia para quienes viven o se mueven habitualmente por el medio rural. Se trata de Flood Hub, un mapa interactivo integrado en Google Maps que permite conocer en tiempo real el riesgo de inundaciones, el estado de ríos y cauces y la posible evolución de un episodio de lluvias intensas.
La herramienta llega en pleno invierno, con el campo saturado de agua en muchas zonas y con varios temporales encadenados. Para cazadores, agricultores, ganaderos o personas que tienen fincas rústicas, disponer de esta información antes de salir de casa puede evitar sustos innecesarios y ayudar a decidir si es mejor aplazar una jornada o directamente quedarse en casa.
Flood Hub no sustituye a los avisos oficiales de la Aemet, pero sí los complementa. Su principal ventaja es que ofrece una visualización clara e inmediata, algo especialmente útil cuando se quiere comprobar si un arroyo, una rambla o un acceso al coto pueden convertirse en una trampa tras varias horas de lluvia.
Un mapa pensado para anticiparse
Para acceder a Flood Hub basta con entrar en su web desde cualquier navegador. El sistema despliega un mapa interactivo sobre el que se puede hacer zoom hasta zonas muy concretas. Al seleccionar un punto, el usuario obtiene información detallada sobre el nivel de riesgo, la previsión temporal y cómo podría evolucionar la situación en los próximos días.

El mapa utiliza un código de colores que diferencia entre inundaciones fluviales y repentinas, y clasifica el riesgo en distintos niveles que van desde normal hasta extremo. También identifica zonas urbanas con alta probabilidad de inundación repentina y recoge los eventos importantes que ya están activos.
Para quienes conocen bien su terreno, resulta especialmente interesante poder contrastar lo que indica el mapa con la realidad del campo, identificando ríos, barrancos o vaguadas que históricamente han dado problemas.
Inteligencia artificial al servicio del campo
Flood Hub se apoya en modelos de inteligencia artificial que combinan datos públicos y sistemas predictivos para anticipar inundaciones con hasta una semana de antelación. En puntos señalados como de riesgo extremo, la herramienta permite incluso consultar el caudal del río en tiempo real, algo clave para valorar si un cruce es seguro o no.

Para cazadores y gestores de cotos, esta información puede ser decisiva a la hora de planificar monterías, batidas o simples salidas de observación. Saber con antelación si una zona puede quedar cortada o impracticable evita desplazamientos inútiles y situaciones de riesgo.
En un invierno marcado por la inestabilidad, herramientas como esta confirman que, a veces, la mejor decisión antes de salir al campo es mirar el mapa… y pensárselo dos veces.








