El debate sobre el futuro de la munición de plomo ha suscitado preguntas y críticas entre los cazadores europeos, especialmente después de que se haya hecho pública la noticia de que la munición de plomo para escopeta quedará prohibida dentro de siete años. En este contexto, Laurens Hoedemaker, presidente de FACE, ha hecho pública una entrevista en la que responde a las preguntas de su vicepresidenta, Linda Dombrovska, y expone cómo ha intervenido la organización que representa a los cazadores europeos en este proceso y los motivos de sus decisiones.
Durante la conversación, Hoedemaker defiende que FACE ha trabajado para lograr el mejor resultado posible para los cazadores ante una propuesta que, según sostiene, nunca iba a desaparecer por completo. Tras el examen de las restricciones por parte del Parlamento Europeo el pasado 8 de octubre, la organización destaca como principales logros un período de transición de siete años y la exclusión de las balas de rifle y de escopeta. La restricción entrará en vigor tras su publicación en el Diario Oficial de la UE. Ante las dudas y críticas que ha suscitado este resultado, el presidente de FACE explica cómo se ha llegado hasta él.
A continuación reproducimos la conversación traducida al español.
Pregunta. Comencemos por el principio, con la propuesta de la Comisión Europea que inició el proceso legislativo… ¿Cómo condujeron las negociaciones a este resultado?
R. Bueno, gracias. La propuesta comenzó en 2019. La Comisión Europea tiene la capacidad y la responsabilidad de regular los productos químicos en Europa a través del Reglamento REACH, y en 2019 pidió a la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) que examinara el uso del plomo en la munición de caza y los aparejos de pesca. En 2021, la ECHA presentó una propuesta para prohibir el uso de plomo en toda la munición de caza y en los aparejos de pesca con un período de transición de 18 meses. Se ha hablado mucho de eso, pero esa propuesta original era absolutamente inviable para los cazadores. Un período de transición de 18 meses es demasiado corto para varios calibres de rifle, especialmente los de fuego anular (rimfire), ya que aún no existe una buena alternativa al plomo. Y para los fabricantes de munición, el período de transición de 18 meses —un año y medio— también era demasiado corto. Así que hemos trabajado muy duro para obtener el mejor resultado posible para los cazadores, y eso es lo que está sobre la mesa ahora.
P. Entonces, ¿qué papel desempeñó FACE a lo largo de todo este proceso? ¿Qué pudo o no pudo hacer FACE?
R. En primer lugar, no podíamos —y habría sido imposible— conseguir que esta propuesta se retirara por completo. Podríamos habernos librado de ella ahora, pero simplemente habría vuelto a la Comisión Europea y la habrían puesto de nuevo sobre la mesa en unos pocos años. Lo que sí hicimos fue aprovechar la situación política y geopolítica actual en Europa: la invasión de Ucrania por parte de Rusia y la guerra posterior hicieron que las balas de rifle se retiraran por completo de esta propuesta. Hemos trabajado muy duro para conseguir un período de transición adecuado y viable para los cartuchos de escopeta, pero excluir los perdigones no era una opción. Retirar la propuesta completa para que nunca volviera no iba a suceder. Está científicamente demostrado y ampliamente aceptado que el plomo tiene propiedades tóxicas. Sabemos que estas varían según las circunstancias en las que usamos el plomo, pero también sabemos que debemos eliminar gradualmente su uso donde sea posible y donde existan buenas alternativas. Por ejemplo, hemos eliminado el plomo de las tuberías de agua potable y del combustible de nuestros automóviles. Tengan en cuenta que la comunidad de cazadores no es ajena a la eliminación del plomo: llevamos una década disparando munición sin plomo en zonas húmedas de la UE, y hay dos países y una región en Europa con amplia experiencia en su uso para la caza. Por lo tanto, la eliminación gradual del plomo iba a ocurrir, y sobre lo que podíamos influir y trabajar era cómo sucedería, en qué fases y a qué ritmo.
P. Si lo entiendo correctamente, FACE realmente no tenía la posibilidad de detenerlo por completo, así que tuvieron que trabajar con las mejores opciones posibles. ¿Cómo pudo FACE influir en el resultado?
R. Sí, es correcto. Retirar esta propuesta por completo para que no volviera jamás habría sido absolutamente imposible y poco realista. En lo que sí trabajamos fue en proporcionar a la Comisión Europea y a la ECHA información sobre dónde hay y dónde no hay alternativas al uso del plomo. Por ejemplo, en la munición de fuego anular para rifle aún no existen alternativas viables; confío en que los fabricantes harán todo lo posible, pero por ahora no hay alternativa. También dejamos claro que, en los países que han realizado la transición a munición sin plomo, los cazadores necesitaron un período de transición suficientemente largo, porque hay que adaptar ligeramente las prácticas. Además, mantuvimos una comunicación constante con los fabricantes de munición, quienes dijeron que 18 meses era un plazo demasiado corto, pero que siete años era un período viable para ellos, y así llegamos a esta conclusión.
P. Muchos cazadores, particularmente en la región mediterránea, están profundamente preocupados por que esta restricción amenace sus tradiciones cinegéticas. ¿Cómo responde a su frustración y a sus críticas?
R. Sé y soy muy consciente de que están muy preocupados. Reconozco esa preocupación por el futuro de la caza y por si las prácticas actuales seguirán siendo posibles. Lo viví de primera mano cuando en mi país se eliminó el plomo en la munición de escopeta hace más de 30 años: también creíamos que todos tendrían que comprar una escopeta nueva, que la mitad de los cazadores dejaría de cazar y que las escopetas explotarían si cambiábamos al acero. ¿Y saben qué? No ocurrió. Existen alternativas buenas y viables. Si estás en una zona con alto riesgo de rebote, puedes cambiar al bismuto: es un poco más caro, pero sus prestaciones son similares a las del plomo y tiene muy poca tendencia al rebote. Si estás en un área con muy poco riesgo de rebote, puedes cambiar fácilmente al acero estándar. Y si quieres realizar tiros a gran altura, por ejemplo a gansos, y tienes una escopeta moderna, puedes pasar al acero de alta presión.
P. Otra pregunta y algunas críticas se referían a las objeciones presentadas el 8 de octubre que FACE no apoyó. ¿Por qué se tomó esa decisión?
R. Porque sabíamos que, si intentábamos conseguir que esta propuesta se retirara —y recuerden que la propuesta actual solo incluye cartuchos de escopeta, sin balas de escopeta ni de rifle y con un período de transición de siete años—, volvería a la Comisión Europea. Estábamos bastante seguros de que regresaría en su forma original más adelante, por ejemplo tras finalizar la guerra en Ucrania, incluyendo todas las balas de rifle —también las de fuego anular—, todos los cartuchos de escopeta y un período de transición de 18 meses, lo cual es absolutamente inviable. Por eso trabajamos duro en una alternativa viable para los cazadores, que es la propuesta actual.
P. Existe otra idea o teoría de la conspiración según la cual el norte de Europa sacrificó al sur para lograr este resultado, porque hay quienes creen que en el norte solo usan balas y en el sur usan perdigones, por lo que FACE se convirtió en «traidora» de los cazadores del sur. ¿Qué responde a eso?
R. En absoluto. En primer lugar, FACE es una organización democrática que representa a las asociaciones nacionales de caza de 37 países de Europa. Todas nuestras decisiones se toman democráticamente tras amplias conversaciones en la Junta Directiva y en las asambleas generales. Por tanto, no es cierto que una parte de Europa haya sacrificado a la otra. De hecho, en los Países Bajos, donde vivo, disparamos muchísima munición de escopeta; es uno de los dos países donde el plomo se eliminó hace 30 años. Cazamos 250.000 gansos al año y a todos les disparamos con perdigones de acero. Así que no es cierto que el norte sacrificara al sur ni que no se pueda cazar con munición sin plomo.
P. También se plantearon dudas sobre las armas tradicionales antiguas heredadas de generación en generación. ¿Cuál fue su experiencia en los Países Bajos cuando se prohibieron los perdigones de plomo en 1994?
R. Así es, y un año antes aprobé mi examen de caza, por lo que viví el cambio. Realmente no pasó gran cosa. Algunas escopetas antiguas con cañones de Damasco dejaron de usarse o se usan muy de vez en cuando con munición de bismuto. Si tienes armas antiguas, debes hacerlas revisar y asegurarte de que el choke no sea «full» —choke completo—. Puedes abrirlo fácilmente a medio choke y funcionará perfectamente con perdigones de acero. Es prudente hacer revisar un arma antigua cada cinco años para estar seguro. Llévala a la armería, haz que la revisen y ajusten ligeramente el choke si hace falta, y estarás listo para salir.
P. ¿Se trata entonces principalmente de mitos y estereotipos que tienen los cazadores sobre la munición sin plomo?
R. Sí, entiendo que todo cambio resulta nuevo y da algo de miedo. Pero, viendo el resultado en Dinamarca, Países Bajos y Flandes, no hubo escopetas que explotaran, ni gente que dejara de cazar, ni necesidad de que toda la comunidad comprara armas nuevas. Se puede hacer; requiere acostumbrarse un poco y adaptar la práctica de tiro, pero se puede seguir cazando.
P. En mi experiencia, he usado munición sin plomo durante años en rifles y escopetas. Con un rifle del calibre .243 Winchester no hay diferencia. En tiro deportivo con acero, si aciertas, aciertas, y si fallas, fallas. Pero ¿qué viene ahora? ¿Cuáles son los mayores desafíos en este período de transición y qué hará FACE para proteger los intereses de los cazadores?
R. Esta normativa europea ahora debe trasladarse a las legislaciones nacionales. Ya he visto los primeros movimientos anticaza, por ejemplo en Italia, donde ONG anticaza dicen: «Olvídense de los siete años, hagamos una transición de dos o tres años». Debemos dejar muy claro a los gobiernos nacionales que los siete años son necesarios; una transición de dos o tres años no es viable y nos abocaría al fin de la caza. Como asociaciones, debemos ayudar a nuestros cazadores a adaptarse a disparar con acero o bismuto.
P. Ha mencionado varias veces que los cazadores tienen que adaptarse, pero muchos dicen: «Lo hemos hecho así durante los últimos 50 años, ¿por qué cambiar ahora?». ¿Qué responde a eso?
R. Lo bueno de la comunidad cinegética europea es que combina tradición y modernidad, y la caza siempre se ha adaptado a las circunstancias. Si cambian las especies que cazas o aparecen otras nuevas, te adaptas. Cuando llega nueva tecnología, la aceptamos de buen grado: moderadores de sonido, visores nocturnos, visores térmicos, el paso de las miras abiertas a los visores ópticos y digitales. La caza siempre se ha adaptado sin perder sus tradiciones ni su cultura.
P. Exactamente. Lo que le escucho decir es que, si FACE no hubiera estado trabajando desde 2019, hoy ya tendríamos una prohibición total de la munición de plomo.
R. Así es. Si FACE no hubiera estado presente, ya estaríamos en el segundo año de una prohibición total del plomo en todos los tipos de munición: rifles —fuego central y anular— y escopetas —incluidas las balas de escopeta—. Eso no ocurrió. Ha supuesto un trabajo enorme convencer a la Comisión Europea y al Parlamento para lograr una transición viable, y lo hemos conseguido. Prometo a todos los cazadores de Europa que esta es una transición viable.
P. Muchas gracias y espero que los cazadores puedan adaptarse y mantener vivas sus tradiciones.
R. Es cuestión de tener la mente abierta y explorar qué alternativa sin plomo se adapta mejor a tu práctica cinegética. Revisa tu escopeta si cambias a acero estándar; ajusta el choke si es muy cerrado. Si el arma no es lo bastante resistente, descártala. Si disparas a gran altura o a piezas grandes, usa acero de alta presión con una escopeta moderna probada para ello. Si tienes un arma antigua, cambia a bismuto. El mensaje básico es: los cazadores deben entender que esta propuesta nunca iba a desaparecer por completo, así que hemos logrado la mejor alternativa viable, que solo afecta a los cartuchos de escopeta, excluye la munición de rifle —incluida la de fuego anular— y las balas de escopeta, y tiene un plazo de siete años. Aprovechémoslo al máximo.
P. Perfecto, muchas gracias.








