La Junta de Extremadura ha sacado a licitación la organización integral de las monterías públicas correspondientes a la temporada cinegética 2026/2027. El contrato, valorado en 161.942,85 euros, contempla un amplio despliegue de medios humanos y materiales para garantizar el desarrollo de las jornadas de caza en distintos terrenos gestionados por la Administración autonómica entre los meses de octubre de 2026 y febrero de 2027.
Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 20 de julio. El servicio no se limita únicamente a la organización de las monterías, sino que abarca desde la preparación de las manchas y la coordinación de las rehalas hasta el servicio de catering, el control veterinario y la gestión sanitaria de las piezas abatidas.
En total, el pliego contempla 15 acciones cinegéticas. De ellas, once corresponden a monterías incluidas en la Oferta Pública de Caza y otras cuatro tendrán carácter extraordinario al estar destinadas al control poblacional de determinadas especies cuya abundancia está generando problemas de gestión. La primera jornada está programada para el 10 de octubre en la Reserva Regional de Caza de Cíjara, mientras que la última figura para el 20 de febrero de 2027 en la Reserva de Caza de La Sierra.

Un dispositivo completo para organizar cada montería
Las jornadas se celebrarán en la Reserva de Caza de Cíjara, la Reserva de Caza de La Sierra, los cotos regionales de Matallana, Cañamero y Gargantilla, además de la Zona de Caza Limitada Gestionada de Valdecaballos de Arriba.
La empresa adjudicataria será la responsable de coordinar todos los medios necesarios para que las monterías se desarrollen con normalidad. Entre sus cometidos estarán la preparación previa de las manchas, la distribución de suplementación alimenticia para la fauna cinegética, la contratación del seguro de responsabilidad civil, la gestión de las rehalas, la elaboración de la documentación destinada a los cazadores y la comunicación con los cotos colindantes.
También deberá encargarse del sorteo de puestos, de colocar y recoger a los participantes en sus armadas, trasladar las piezas abatidas hasta el punto de evisceración y coordinar todo el proceso con el veterinario oficial y con la empresa responsable del aprovechamiento de la carne. El contrato incluye igualmente el control de los pesajes de las canales y la limpieza de las zonas utilizadas durante la jornada.
La elevada participación registrada en la Oferta Pública de Caza explica, en parte, la dimensión del operativo. Para esta campaña la Junta ha recibido 8.010 solicitudes, un 15 % más que en la temporada anterior, cuando se contabilizaron 6.990 peticiones.
Cuatro actuaciones para controlar el exceso de fauna
Además de las monterías ordinarias, el contrato incorpora cuatro acciones extraordinarias de control poblacional. Una de ellas tendrá lugar en la Reserva de Caza de La Sierra y estará dirigida sobre ciervas y jabalíes. Según recoge el pliego técnico, el elevado número de estos animales provoca una competencia con la cabra montés, especie emblemática de este espacio, llegando incluso a desplazarla de determinadas zonas.
Las otras tres actuaciones se desarrollarán en la Reserva de Caza de Cíjara. Dos estarán destinadas al control de la gama debido a la elevada densidad existente en la zona sur de la reserva, mientras que una cuarta se centrará en el control de ciervas con el objetivo de avanzar hacia un equilibrio poblacional adecuado.
Para ello, la adjudicataria deberá aportar un capitán de montería o coordinador con una experiencia mínima acreditada de cinco temporadas, además de postores, rehaleros, cargueros, conductores, vehículos todoterreno o bestias de carga, personal de apoyo veterinario y todos los medios necesarios para la retirada de restos. Cada rehala deberá disponer de un mínimo de 25 perros, priorizándose aquellas ubicadas en Extremadura o en zonas próximas a los terrenos cinegéticos.

Migas para desayunar y comida caliente tras la cacería
Uno de los apartados más llamativos del pliego corresponde al servicio de catering que deberá prestarse durante las monterías. El desayuno previsto para cazadores y rehaleros incluirá, como mínimo, café, leche, cacao, vino, casera, agua potable, migas tradicionales completas y churros, bollería o repostería. Tras la jornada se servirá una comida compuesta por entrantes, primer plato, segundo caliente, pan, fruta, postre y bebidas. Los acompañantes, no obstante, no tendrán derecho a esta manutención con cargo al contrato.
La empresa adjudicataria también deberá garantizar el cumplimiento de toda la normativa sanitaria relativa a los subproductos animales. Las vísceras, decomisos y demás restos deberán almacenarse en contenedores herméticos y retirarse dentro de los plazos establecidos por la legislación vigente. Además, al finalizar cada jornada estará obligada a realizar una limpieza completa de las zonas destinadas a la evisceración y al servicio de comidas.
El contrato está cofinanciado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) dentro del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027. La financiación corresponde en un 75 % al Feader, un 21,28 % a la Comunidad Autónoma de Extremadura y un 3,72 % a otros entes.








