A primera hora de la mañana, cuando familias y escolares comenzaban a concentrarse a las puertas del colegio, un jabalí de grandes dimensiones apareció tumbado en una zona de tierra situada junto a una de las entradas habituales del centro. El animal, ajeno al trasiego humano, provocó que se activaran medidas preventivas para evitar cualquier riesgo.

La escena, grabada en vídeo y difundida posteriormente en redes sociales, muestra al macho encamado a escasos metros del vallado del colegio, mientras el acceso quedaba acordonado con cinta policial. La dirección del centro optó por redirigir a los alumnos hacia otra puerta, garantizando así una entrada segura al recinto escolar sin incidentes.

La situación se prolongó durante buena parte de la mañana, generando expectación entre vecinos y padres, aunque sin que se produjeran momentos de tensión. La prioridad fue en todo momento mantener la calma y evitar que nadie se aproximara al animal.

Un problema cada vez más habitual en el entorno urbano

La presencia de jabalíes en núcleos urbanos del Vallès Occidental no es un hecho aislado. Municipios como Barberà del Vallès se encuentran dentro del área más próxima al parque natural de Collserola, donde la sobrepoblación de esta especie lleva años generando conflictos de convivencia.

Estos animales se mueven con soltura por parques, solares y calles, especialmente en busca de alimento. La presión sobre su hábitat natural y la disponibilidad de restos orgánicos en zonas habitadas han favorecido que pierdan el miedo al ser humano y se adentren cada vez con más frecuencia en espacios urbanos.

En este caso concreto, el jabalí se encontraba en una zona de juegos cercana al colegio, lo que obligó a extremar las precauciones. Aunque no mostró una actitud agresiva, su tamaño y la cercanía a menores hacían inviable mantener abierto el acceso habitual.

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Seguridad, prevención y contexto sanitario

La intervención se produjo en un momento especialmente sensible en Catalunya, donde varias localidades del entorno de Collserola continúan bajo restricciones por el brote de peste porcina africana detectado en fauna silvestre. Barberà del Vallès forma parte de la denominada “zona cero”, donde el control de movimientos de jabalíes es prioritario.

Los dispositivos de vigilancia se mantienen activos de forma permanente, con el objetivo de evitar desplazamientos de animales que puedan agravar la situación sanitaria. En este contexto, cualquier presencia de jabalíes en zonas concurridas se gestiona con especial cautela.

El episodio vivido a las puertas del colegio es un ejemplo más de una convivencia cada vez más complicada entre fauna salvaje y entornos urbanos, un problema estructural que va más allá de un hecho puntual y que sigue generando preocupación entre vecinos y autoridades.

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