El vídeo de unos espectaculares colmillos de jabalí que se ha hecho viral en redes sociales tiene una curiosas historia detrás. El animal fue abatido en Almería durante un curioso lance con escopeta, un detalle que ha llamado especialmente la atención entre los aficionados por el nivel del trofeo obtenido.
El jabalí fue cazado con una escopeta por un cazador almeriense al que todos conocen como Paquito. Tras su abatimiento, sus defensas fueron medidas y mostradas en redes sociales por el perfil especializado taxidermiaEspana de Madridejos (Toledo). Las cifras hablan por sí solas: 34,5 centímetros de longitud y 28 milímetros de grosor, lo que arroja una puntuación estimada de 130,6 puntos.
Antes de entrar en valoraciones más técnicas, conviene tener en cuenta un detalle clave que condiciona el resultado final. Y es que uno de los colmillos, concretamente el que se aprecia más corto, se partió al cargar el animal abatido en su furgoneta Citröen C15, lo que podría haber mermado la puntuación total del trofeo. Este hecho ha añadido aún más interés a un caso que ya de por sí había despertado un intenso debate entre aficionados en redes sociales.
Un detalle que pudo cambiarlo todo
La rotura de uno de los colmillos no es una circunstancia habitual, pero sí determinante en la homologación. Al perder parte de su longitud original, el trofeo deja de sumar puntos en uno de los apartados más importantes de la medición.
Esto significa que, en condiciones normales, el jabalí podría haber alcanzado una puntuación aún mayor. Sin ese contratiempo, su valoración habría sido más elevada, acercándose a cifras muy poco habituales en este tipo de animales. Ramiro Rosell, gerente de la Taxidermia España y con el que ha hablado esta mañana Jara y Sedal, explica que el conjunto alcanza los 130,6 puntos, una cifra que ya lo sitúa como un gran trofeo dentro del panorama nacional, especialmente tratándose de un ejemplar abatido en abierto.
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Un gran jabalí que desata el debate
Como suele ocurrir con piezas de este nivel, las redes sociales se han llenado de opiniones enfrentadas. Algunos usuarios han cuestionado la valoración final. Sin embargo, otros destacan el grosor como factor clave. El propio Rosell ha respondido: «¿De verdad crees que no es oro con 28 mm de ancho?». En la misma línea, otro aficionado apunta: «Con 28mm, con que las amoladeras tengan 7 cm de perímetro, que ya son normales tirando a finas, da oro pasado».
Más allá de la polémica, lo cierto es que la combinación de longitud, grosor y desarrollo de las defensas sitúa a este ejemplar entre los más destacados que pueden verse en abierto y probablemente el mejor de la temporada de caza mayor que acaba de finalizar.








