La presión de la fauna silvestre sobre los cultivos es una realidad cada vez más frecuente en muchas zonas agrícolas. Los jabalíes, con sus incursiones nocturnas, y determinadas aves, capaces de arrasar una parcela en pocas horas, provocan pérdidas económicas difíciles de asumir. Ante este escenario, algunos agricultores han optado por soluciones tan simples como imaginativas.
Eso es precisamente lo que ha ocurrido con un invento casero compartido recientemente en TikTok, donde un agricultor muestra cómo ha conseguido ahuyentar tanto a jabalíes como a aves utilizando únicamente materiales reciclados. El vídeo, que suma miles de visualizaciones, ha despertado el interés de otros profesionales del campo que se enfrentan al mismo problema.
Lejos de complejos dispositivos electrónicos o costosos sistemas de vigilancia, la clave está en el ruido y el movimiento constante, dos elementos que resultan especialmente molestos para la fauna y que pueden lograrse con medios muy básicos.
Un sistema sencillo hecho con materiales reciclados
El dispositivo está construido a partir de objetos que cualquiera puede tener a mano: botellas de plástico, palos de madera y chapas metálicas. No hay cables, motores ni baterías. Todo el sistema funciona gracias a fuerzas naturales como el viento o el goteo del agua, lo que lo convierte en una solución especialmente útil para fincas alejadas o sin acceso a electricidad.

En las imágenes se aprecia cómo una botella colocada boca abajo deja caer pequeñas cantidades de agua que hacen oscilar un palo inclinado. Este movimiento termina golpeando una chapa metálica que actúa como un tambor improvisado, generando un sonido repetitivo y metálico que ahuyenta a los animales.
Además, el agricultor muestra cómo el sistema puede adaptarse para funcionar únicamente con el viento, incorporando aspas recicladas que mantienen el mecanismo en marcha durante horas. Una idea simple, pero eficaz, basada en la observación del comportamiento animal.
Una alternativa sostenible y respetuosa
Más allá de su utilidad práctica, el invento destaca por su carácter sostenible. No genera residuos, no contamina y no supone una agresión directa a la fauna. Se trata de disuadir, no de dañar, algo que cada vez valoran más quienes trabajan la tierra y conviven a diario con el entorno natural.
Este tipo de soluciones no son nuevas, pero sí están viviendo un auge gracias a las redes sociales. En los últimos años se han viralizado espantapájaros con formas humanas, máscaras llamativas o estructuras móviles diseñadas para sorprender a los animales y evitar que se acostumbren a su presencia.
@user4193453250931 فكره بدون تكلفه لنش العصافير من القمح
♬ الصوت الأصلي – محمود باجو
El ingenio rural frente a un problema creciente
Los agricultores llevan décadas afinando su creatividad para proteger las cosechas. Desde métodos tradicionales como los petardos hasta sistemas más sofisticados con sensores, el ingenio rural sigue siendo una de las armas más eficaces frente a la presión de la fauna silvestre.
Este invento casero es un buen ejemplo de ello. Puede parecer rudimentario, pero cumple su función y lo hace sin costes ni complicaciones. Quizá ahí resida la clave de su éxito y de su rápida difusión: una solución real para un problema real, nacida directamente del campo.








