El jabalí vuelve a colocarse en el centro de una investigación sanitaria con implicaciones tanto para la fauna silvestre como para las personas. Un grupo de científicos portugueses ha detectado en ejemplares abatidos en el distrito de Évora, muy próximo a la frontera con España, una cepa del virus de la hepatitis E con potencial zoonótico, es decir, capaz de transmitirse entre animales y humanos. El hallazgo aparece recogido en un estudio publicado este abril en la revista científica Pathogens.
Los investigadores analizaron muestras de 120 jabalíes cazados entre octubre de 2023 y febrero de 2025 en distintas zonas de Portugal. Solo cuatro animales dieron positivo, todos ellos localizados en municipios del distrito de Évora, concretamente en Reguengos de Monsaraz y Mourão, dos áreas muy próximas a la frontera con España.
Una de esas muestras permitió secuenciar por completo el genoma del virus detectado. El análisis reveló que pertenece al subtipo HEV-3m, una variante que hasta ahora había aparecido principalmente en secuencias procedentes de humanos en España y Francia. Los autores del trabajo consideran que este hallazgo refuerza la hipótesis de que los movimientos transfronterizos de jabalíes pueden desempeñar un papel importante en la circulación del virus por la Península Ibérica.

Una enfermedad ligada al consumo de carne poco cocinada
La hepatitis E es una enfermedad vírica que puede transmitirse al ser humano a través del consumo de carne contaminada poco cocinada, especialmente de cerdo y jabalí, o por contacto directo con animales infectados. Aunque muchas infecciones pasan desapercibidas, en algunos casos puede provocar hepatitis aguda y complicaciones graves en personas inmunodeprimidas.
En Europa, el jabalí y el cerdo doméstico actúan como reservorios naturales del virus. Precisamente por eso, los científicos subrayan la necesidad de mantener programas de vigilancia continuada tanto en fauna silvestre como en explotaciones ganaderas.
El estudio apunta además a que la cepa encontrada en Portugal guarda relación genética con variantes detectadas previamente en España y Francia. Según el análisis filogeográfico realizado por los investigadores, el subtipo identificado habría llegado a Portugal desde territorio español hace décadas, probablemente favorecido por el desplazamiento natural de los jabalíes.

La frontera hispano-portuguesa, bajo vigilancia
Los autores recuerdan que las prevalencias más elevadas de hepatitis E en jabalíes de la Península Ibérica se han registrado precisamente en el suroeste de España, cerca de Portugal. En algunas zonas de Andalucía se han llegado a detectar porcentajes muy superiores a los observados en otros países europeos.
En este trabajo, la prevalencia encontrada fue relativamente baja, del 3,3 %, una cifra similar a la observada en estudios anteriores realizados en Portugal. Aun así, los investigadores advierten de que estos datos deben interpretarse con cautela, ya que factores como la época del año, la densidad de población de jabalíes o el tipo de hábitat pueden influir mucho en los resultados.
El artículo también señala que en Portugal circulan simultáneamente varios subtipos distintos del virus, tanto en jabalíes como en cerdos domésticos. Esa coexistencia, unida al movimiento constante de animales entre territorios fronterizos, dibuja un escenario complejo desde el punto de vista epidemiológico.
Por ello, los científicos insisten en la importancia de aplicar estrategias de vigilancia coordinadas entre países bajo el enfoque conocido como One Health, que integra salud animal, humana y medioambiental.








