El sector cinegético sigue generando oportunidades laborales en distintos puntos de España y una de las últimas ofertas que ha llamado la atención de muchos profesionales del ámbito rural ha aparecido en la provincia de Sevilla. Una finca cinegética situada en el municipio de Alanís, en la Sierra Norte sevillana, busca incorporar a un guarda de caza para trabajar a jornada completa y residir en la propia explotación.
La oferta ha sido publicada a través del portal InfoJobs y contempla un salario bruto anual de entre 17.000 y 18.000 euros, además de contrato de duración determinada. La empresa solicita candidatos con al menos un año de experiencia en el puesto y con la habilitación oficial necesaria para ejercer como guarda rural especializado en caza.
El puesto está orientado principalmente a la vigilancia y protección de terrenos cinegéticos, así como al control de accesos y la prevención de actividades ilegales dentro de la finca. Entre las funciones recogidas en la oferta se encuentra también la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuando se detecten posibles infracciones o hechos delictivos.
Vigilancia frente al furtivismo
Uno de los cometidos principales del futuro trabajador será la prevención y detección del furtivismo, una de las principales preocupaciones de muchas explotaciones cinegéticas privadas. La empresa especifica que el guarda deberá encargarse de proteger tanto los recursos naturales como las instalaciones rurales existentes dentro de la finca.
Además, tendrá que supervisar que los aprovechamientos cinegéticos se desarrollen conforme a la normativa vigente, denunciando posibles infracciones relacionadas con la legislación de caza, medioambiental o de seguridad. También se encargará de la custodia de la fauna y flora presentes en el terreno bajo vigilancia.
La oferta subraya igualmente la importancia del control de accesos y permanencia de personas dentro de la propiedad, siempre bajo autorización del titular de la finca. Este tipo de funciones son habituales en grandes explotaciones cinegéticas, especialmente en zonas donde la presión furtiva o los robos rurales han aumentado en los últimos años.
Residencia obligatoria en la finca
Uno de los requisitos que más destacan en el anuncio es la obligación de que el trabajador resida en la propia finca. La empresa precisa que el guarda deberá pernoctar allí de manera habitual, algo frecuente en este tipo de puestos debido a la necesidad de vigilancia continua del terreno.
Para optar al empleo será imprescindible contar con el Título de Guarda Rural en la especialidad de Guarda de Caza y estar juramentado. La empresa no exige estudios mínimos específicos, aunque sí experiencia previa en labores similares durante al menos un año.
La vacante se enmarca dentro del sector de agricultura, ganadería y pesca y está catalogada como un puesto de empleado sin personal a cargo. La finca busca cubrir una única vacante para desarrollar estas tareas en un entorno eminentemente rural y ligado a la gestión cinegética.








