España ha decidido dar un paso atrás en una de las medidas más restrictivas adoptadas frente a la influenza aviar. Tras meses de vigilancia epidemiológica, el Gobierno ha levantado el confinamiento obligatorio de las aves de corral criadas al aire libre, una limitación que afectaba de lleno a miles de explotaciones avícolas en todo el país.
La decisión llega después de constatar una mejora en la evolución de la enfermedad, tanto dentro del territorio nacional como en las rutas migratorias de aves silvestres. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha oficializado el cambio mediante una orden publicada en el Boletín Oficial del Estado, poniendo fin a una medida que llevaba vigente desde el pasado otoño.
El confinamiento se había impuesto el 13 de noviembre de 2025 como respuesta preventiva ante el aumento del riesgo de propagación del virus, especialmente por el contacto entre aves domésticas y especies migratorias portadoras. Una semana antes ya se habían aplicado restricciones en zonas consideradas especialmente vulnerables.
Sin embargo, la situación no ha vuelto completamente a la normalidad. Aunque el confinamiento general se levanta, la medida se mantiene en zonas de especial riesgo y vigilancia, que afectan a más de 1.200 municipios repartidos por todas las comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla.
La evolución de la enfermedad permite flexibilizar las medidas
Desde julio de 2025 se han registrado en España un total de 16 focos de influenza aviar en granjas, siendo el último detectado el 13 de enero en la provincia de Lleida. A estos se suman numerosos casos en fauna silvestre, con 165 focos notificados, lo que evidencia el papel clave de las aves migratorias en la transmisión del virus.
A pesar de estos datos, la tendencia descendente y el control de los brotes han permitido a las autoridades considerar que el riesgo ha disminuido de forma significativa. De hecho, España fue declarada el pasado 10 de febrero como país libre de influenza aviar de alta patogenicidad por la Organización Mundial de Sanidad Animal.
Este reconocimiento internacional ha sido determinante para suavizar las restricciones, aunque el Ministerio insiste en que la vigilancia no debe relajarse. El seguimiento semanal de la situación epidemiológica ha sido clave para tomar esta decisión en un momento considerado seguro.
La bioseguridad sigue siendo clave en las explotaciones
A pesar del levantamiento del confinamiento, las autoridades recuerdan que es imprescindible mantener las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas. El objetivo sigue siendo evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres, principal vía de transmisión del virus. También se insiste en reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas como en el medio natural, y en notificar cualquier sospecha a los servicios veterinarios oficiales. La detección temprana continúa siendo una herramienta fundamental para evitar nuevos brotes.
El Ministerio subraya además que el virus no se transmite al ser humano a través del consumo de carne de ave, huevos o productos derivados, siempre que estén correctamente cocinados. No obstante, recomienda evitar el contacto innecesario con aves que presenten síntomas o aparezcan muertas en el campo.








