La actuación tuvo lugar en la mañana del 4 de marzo en la zona de A Illa da Estrela, en Corme (A Coruña), donde vigilantes de Guarda Rural identificaron a tres individuos que presuntamente estaban extrayendo erizos sin autorización. En total, les fueron incautados 41,7 kilos de este recurso marino, cuyo valor en el mercado podría rondar entre los 700 y 800 euros.
Según ha informado La Voz de Galicia, los hechos se desarrollaron en dos intervenciones separadas por apenas una hora. En la primera, los agentes sorprendieron a un individuo al que le aprehendieron 18,7 kilos de erizos. Poco después, en el mismo enclave, localizaron a otros dos implicados que portaban 23 kilos adicionales.
Intervención en una zona sensible del litoral
La zona de A Illa da Estrela es conocida por su riqueza marisquera, lo que la convierte también en un punto habitual de vigilancia frente a actividades ilegales. La actuación de los agentes permitió frenar la extracción de una cantidad considerable de erizos en un corto espacio de tiempo.
Tras la identificación de los tres vecinos de Malpica, los vigilantes procedieron a levantar acta por una presunta infracción de la Ley de Pesca de Galicia. Según la información facilitada, los implicados justificaron la posesión del marisco alegando que era «para consumo propio», una explicación habitual en este tipo de intervenciones.

Además del marisco, los agentes intervinieron diverso material empleado en la actividad, como capazos, mochilas, guantes y cabillas de hierro, herramientas habituales en la extracción ilegal de este recurso.
Devolución al mar y propuesta de sanción
Siguiendo el protocolo habitual en este tipo de actuaciones, los erizos fueron devueltos al mar para garantizar su supervivencia y minimizar el impacto sobre el ecosistema. Esta práctica busca preservar el recurso y evitar pérdidas innecesarias. Los tres implicados fueron propuestos para sanción administrativa, un procedimiento que puede conllevar multas económicas relevantes dependiendo de la gravedad de los hechos. La normativa gallega regula de forma estricta la extracción de marisco, con el objetivo de asegurar la sostenibilidad del recurso.
No es la primera vez que se detectan casos similares en la costa coruñesa. En noviembre de 2025, un hombre fue condenado a pagar 2.100 euros de multa tras ser interceptado con 227 kilos de erizos en Bergondo, además de ser inhabilitado para mariscar durante tres años. Este tipo de actuaciones ponen de relieve la presión que sufre el recurso y la importancia de la vigilancia para evitar prácticas que ponen en riesgo el equilibrio del medio marino y la actividad legal de los profesionales del sector.








