El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil investiga a tres vecinos de la provincia de Badajoz por un presunto delito contra la flora y la fauna tras ser sorprendidos cuando supuestamente abatían animales de manera ilegal en una finca del término municipal de Zarzacapilla. La intervención se produjo después de varios días de vigilancia tras detectar movimientos sospechosos en la zona.

Los hechos se remontan al pasado mes de febrero, cuando una patrulla del Seprona de Herrera del Duque realizaba dispositivos preventivos contra el furtivismo en el paraje conocido como Valle Prieto, un terreno acotado catalogado como Zona de Caza Limitada.

Durante uno de esos servicios los agentes detectaron la presencia de un vehículo sospechoso dentro de la finca. El conductor se apeó del coche con un saco y comenzó a esparcir alimento por el terreno, para después marcharse del lugar.

Aquella escena despertó rápidamente las sospechas de los guardias civiles. En esa propiedad no existe explotación ganadera, por lo que no había motivo para alimentar animales. Todo apuntaba a que la comida podía estar utilizándose como cebo para atraer piezas y facilitar posteriormente su abatimiento.

Una vigilancia que terminó en espera

Ante la posibilidad de que se estuviera preparando una acción de furtivismo, los agentes decidieron reforzar la vigilancia en las inmediaciones del paraje durante los días posteriores.

© Guardia Civil

La espera dio resultado poco tiempo después. Los guardias civiles detectaron la llegada de tres personas en dos vehículos que accedieron a la finca y comenzaron a desplegarse por el terreno.

Según pudo observar la patrulla, dos de ellos portaban escopetas y se colocaron en pasos naturales de animales, mientras que el tercero avanzaba con tres perros que se internaban en la maleza batiendo el monte.

El objetivo parecía claro: los perros debían levantar y dirigir a los animales hacia los presuntos furtivos, que aguardaban para disparar. Durante la vigilancia los agentes pudieron incluso escuchar la detonación de un disparo. Tras la acción, los tres abandonaron rápidamente el lugar.

Identificados tras la ‘batida’

Poco después, los agentes lograron localizar e identificar a los tres implicados, que resultaron ser vecinos de Zarzacapilla, Cabeza del Buey y Peñalsordo.

Las investigaciones permitieron determinar que carecían de autorización para abatir animales en ese terreno, lo que convertía la acción en una actividad ilegal.

Además, las pesquisas apuntan a que en los días previos habían estado proporcionando alimento a los animales en la zona. Según los investigadores, ese aporte de comida habría sido una preparación previa destinada a atraer fauna y facilitar su abatimiento posterior.

Durante la actuación los agentes intervinieron las armas de fuego utilizadas, munición, cartuchos, balas y un cuchillo de remate.

Con todas estas pruebas, la Guardia Civil instruyó diligencias contra los tres implicados como presuntos autores de un delito relativo a la protección de la flora y la fauna, tipificado en el artículo 335 del Código Penal, por abatir animales sin autorización en un terreno acotado.

Las diligencias han sido remitidas a la Sección de Instancia y Tribunal de Instrucción de Castuera, que continuará con la investigación judicial del caso.

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