Un vídeo difundido en redes sociales puso al Seprona tras la pista de un presunto furtivo que habría abatido un ciervo de once puntas en un coto de Caravaca de la Cruz (Murcia). El hombre presumía de la pieza, pero carecía de autorización para cazar en ese terreno. La sociedad de cazadores titular del acotado denunció los hechos ante la Guardia Civil.
La publicación acabó incorporada a una investigación que permitió localizar al sospechoso e instruirle diligencias como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna. Su caso forma parte de la operación «Puntas», desarrollada por la Guardia Civil junto con agentes medioambientales de la Comunidad Autónoma para combatir el furtivismo durante la berrea.
Los agentes localizaron el lugar donde se había grabado el vídeo
La denuncia de la sociedad de cazadores permitió a los especialistas del Seprona comprobar lo sucedido. Los investigadores identificaron el escenario de la grabación y verificaron que correspondía a una zona del coto de la entidad denunciante, donde el sospechoso no tenía permiso para practicar la caza.
Tras reunir los indicios, la Guardia Civil localizó al hombre y lo investigó por el abatimiento ilegal del venado. La actuación terminó con un investigado, mientras que el otro caso esclarecido dentro del mismo dispositivo se saldó con una detención. Ambos implicados fueron denunciados, además, por distintas infracciones administrativas en materia cinegética.
Otro furtivo huyó después de abatir un ciervo de catorce puntas
La otra intervención se produjo después de que un aviso ciudadano alertara de un episodio de furtivismo. Según la información difundida sobre la operación, un hombre había abatido un ciervo macho adulto de catorce puntas a escasos metros de otros dos cazadores y, después del disparo, había huido hacia una zona de monte.

Los guardias civiles desplegaron una búsqueda por los alrededores. Aproximadamente a un kilómetro del lugar encontraron un vehículo estacionado y, cerca de él, una funda de rifle depositada en el suelo. Estos elementos les permitieron avanzar en la identificación del sospechoso.
Las pesquisas determinaron que no disponía de autorización de ningún coto de la zona para cazar. Finalmente, los agentes lo localizaron y detuvieron como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna.
Los titulares de los cotos habían alertado del furtivismo durante la berrea
La operación había comenzado semanas antes, cuando varios titulares cinegéticos comunicaron que se estaban produciendo actuaciones furtivas en el Noroeste murciano coincidiendo con el celo de los ciervos. Los hechos investigados se sitúan en los términos municipales de Caravaca de la Cruz y Moratalla.
Ante estas alertas, el Seprona y los agentes medioambientales organizaron un dispositivo que incluyó un refuerzo de la vigilancia nocturna. La colaboración de los cazadores, los avisos ciudadanos y el trabajo coordinado de ambos cuerpos resultaron determinantes para esclarecer los dos casos.








