La venta de grandes fincas cinegéticas en España no es algo habitual y, cuando ocurre, suele despertar el interés de inversores y gestores del sector rural. Es el caso de La Porrada, un extenso terreno situado en el término municipal de Córdoba que acaba de salir al mercado como oportunidad de inversión vinculada a la actividad cinegética, ganadera y agrícola.

La finca se encuentra en la comarca de la Campiña Baja cordobesa y suma una superficie de 1.372,58 hectáreas, distribuidas en cinco fincas rústicas que actualmente funcionan como una sola unidad de explotación. El activo pertenece a Kutxabank Inmobiliaria y se vende a través de Servihabitat como finca rústica con diferentes aprovechamientos.

El conjunto incluye zonas de dehesa, olivares de secano y superficies destinadas a pastos o cultivo, lo que permite una explotación mixta. Sin embargo, uno de los elementos que más destacan del activo es su potencial cinegético, con presencia consolidada de varias especies de caza mayor.

Una finca cinegética con más de mil animales

La propiedad cuenta con aprovechamiento autorizado como coto de caza mayor para venado, jabalí y muflón. Según la información disponible sobre el activo, la finca no ha desarrollado actividad cinegética desde 2019, circunstancia que habría favorecido una recuperación de la calidad y cantidad de la fauna presente en el terreno.

El último recuento de fauna realizado en 2024 cifra en 1.009 cabezas de caza mayor los animales presentes en la finca. Entre ellos destacan 561 ciervos, además de 182 jabalíes, 130 muflones y 36 gamos, distribuidos en diferentes zonas del terreno.

La finca está vallada cinegéticamente en todo su perímetro con malla de doble torsión, una infraestructura que facilita el control de las reses y la gestión del aprovechamiento cinegético. Además, el terreno cuenta con diversos puestos de caza y torretas ubicados en zonas estratégicas.

Dehesa, olivar y explotación ganadera

Más allá del interés para la actividad cinegética, la finca presenta también un marcado carácter agroganadero. Aproximadamente el 70 % de su superficie es susceptible de explotación ganadera, con instalaciones preparadas para la cría de vacuno, ovino o equino.

El terreno combina distintos usos agrícolas y forestales. Cerca del 81 % del suelo está ocupado por dehesa, con una importante presencia de encinas y alcornoques. De hecho, según datos del plan de ordenación forestal, en la finca existen alrededor de 68.000 encinas, 20.000 pinos piñoneros y 16.000 alcornoques.

A esto se suma una superficie cercana a 90 hectáreas de olivar de secano tradicional, además de unas 165 hectáreas de labor agrícola destinadas principalmente a cultivos extensivos.

Otro de los recursos destacados es el corcho, ya que el alcornocal existente permite una explotación media estimada en unos 7.500 quintales por cosecha, lo que añade otra posible vía de rentabilidad para el activo.

Agua abundante e infraestructuras rurales

Uno de los aspectos que más valoran los gestores de grandes fincas es la disponibilidad de agua, y en este caso la propiedad cuenta con varios recursos hídricos. Entre ellos destaca el venero de Valdelashuertas, catalogado como agua minero-natural en el Registro Minero de Andalucía.

El suministro de agua se calcula en unos 14 litros por segundo, procedentes de manantiales y pozos. Buena parte de este caudal se almacena en un aljibe de grandes dimensiones, construido en una zona elevada de la finca para facilitar la distribución por gravedad hacia distintos puntos del terreno.

La propiedad dispone además de más de veinte bebederos para fauna y ganado, red de caminos internos y suministro eléctrico. También cuenta con conexión a internet gracias a varios repetidores instalados dentro del perímetro.

Cortijos, instalaciones ganaderas y equipamientos

La finca incluye varias edificaciones repartidas por la propiedad, entre ellas dos cortijos principales y otras construcciones auxiliares destinadas a la actividad ganadera y logística.

Uno de los cortijos dispone de salón principal con chimenea, cocina y cuatro dormitorios con baño, además de tres bungalows independientes. En sus proximidades se encuentra un salón de grandes dimensiones destinado a eventos, equipado con cocina industrial y cámara frigorífica.

El segundo cortijo está situado en una zona elevada con vistas a la dehesa y cuenta con siete dormitorios con baño en suite, amplias zonas comunes y piscina, además de espacios exteriores ajardinados.

A estas edificaciones se suman cuadras, picadero interior y exterior, instalaciones para ganado ovino y varias naves de almacenamiento, incluyendo una sala de despiece vinculada a la gestión cinegética.

Una oportunidad de inversión en el campo español

La comercialización de esta finca se produce en un momento en el que el mercado de grandes propiedades rurales está atrayendo cada vez más interés inversor. Según el informe Agribusiness de CBRE citado en la documentación comercial del activo, la puesta en producción de fincas rústicas puede generar rentabilidades a largo plazo de entre el 6 y el 10 %, dependiendo de su tipología.

En este caso, la combinación de aprovechamiento cinegético, ganadero y agrícola, junto a las infraestructuras existentes y la extensión del terreno, convierten a La Porrada en un activo singular dentro del mercado de fincas rústicas en España.

La propiedad se encuentra situada cerca de la carretera CO-3402, que conecta Córdoba con Santa María de Trassierra, y dispone de varios accesos desde distintos puntos del entorno, lo que facilita la entrada a la finca y la logística de cualquier actividad que se desarrolle en ella.

Puedes obtener más información a través de este enlace.

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