Sabemos que la población de jabalí lleva décadas incrementándose en toda Europa. Los hay por millones en todos los países comunitarios, pero hasta ahora, nadie había dado respuesta a una pregunta que muchos se hacían: ¿Cuántos jabalíes hay en Europa? Un nuevo trabajo científico liderado por Graham Smith, Joaquín Vicente, Simon Croft, Daniel Warren y José A. Blanco-Aguiar, junto a otros 34 investigadores, estima que la población europea de jabalí se situaba entre 13,5 y 19,6 millones de ejemplares, dependiendo del método de cálculo empleado.

El estudio, titulado Mapping wild boar density across Europe: combining spatial models and density estimates, supone el análisis más completo realizado hasta la fecha sobre la abundancia real de esta especie en Europa.

Un estudio sin precedentes para «contar» al jabalí europeo

Hasta ahora, las estimaciones sobre el número de jabalíes (Sus scrofa) en Europa se basaban casi exclusivamente en estadísticas de caza, un indicador útil para analizar tendencias, pero muy limitado para conocer poblaciones reales. Los sistemas de recogida de datos no son homogéneos entre países, la presión cinegética varía enormemente y, además, la llegada de la peste porcina africana (PPA) ha alterado profundamente los patrones de caza y control en muchas regiones.

Conscientes de estas limitaciones, los autores de este trabajo han desarrollado un enfoque completamente nuevo, combinando modelos espaciales de distribución, datos de caza a gran escala y estimaciones reales de densidad obtenidas sobre el terreno. El objetivo era claro: pasar de índices relativos a cifras absolutas, comparables entre países y útiles para la gestión.

Para ello, el estudio integra información procedente de 83 localizaciones distintas en toda Europa, de las cuales 77 cumplieron estrictos criterios de calidad. En estos puntos se midió la densidad real de jabalíes, principalmente mediante el método REM (Random Encounter Model), basado en cámaras automáticas y protocolos estandarizados. Las densidades observadas oscilaron entre 0,18 y 74 jabalíes por kilómetro cuadrado, con los valores más altos en áreas protegidas o periurbanas, donde el control poblacional es limitado y la disponibilidad de alimento mayor.

Dos modelos independientes, un mismo mensaje

El estudio aplica dos enfoques completamente independientes para estimar la población continental. El primero se basa en datos de presencia y avistamientos, recopilados a partir de millones de registros del Global Biodiversity Information Facility (GBIF). Estos datos, filtrados y depurados, se utilizaron para construir un modelo de idoneidad del hábitat mediante técnicas Maxent, teniendo en cuenta variables climáticas, cobertura vegetal, uso del suelo, relieve y presión humana. El modelo alcanzó un alto nivel de precisión, con un valor AUC de 0,89, lo que indica una capacidad predictiva muy sólida.

A partir de esa idoneidad, los investigadores calibraron el modelo con las densidades reales medidas sobre el terreno, transformando la “probabilidad de presencia” en número de animales por kilómetro cuadrado. Este enfoque arroja una estimación conservadora de 13,5 millones de jabalíes en el núcleo de distribución europea antes de la llegada de la PPA.

El segundo modelo parte de los datos de capturas cinegéticas, utilizando el máximo número anual de jabalíes abatidos entre 2015 y 2020, antes de que la PPA alterase las dinámicas de caza en muchos países. Estos datos se modelaron junto a variables ecológicas y se calibraron, de nuevo, con las densidades reales medidas en campo. El resultado es una estimación más alta, que sitúa la población europea en torno a 19,6 millones de ejemplares, e incluso más de 21 millones si se incluyen zonas marginales o en expansión.

Mapa de la densidad del jabalí en Europa.
Mapa de la densidad del jabalí en Europa.

El potencial real del jabalí europeo

Lejos de considerar estas diferencias como un problema, los autores subrayan que ambos modelos reflejan realidades complementarias. El modelo basado en caza, explican, puede estar mostrando el potencial poblacional máximo de la especie, es decir, el número de jabalíes que podría alcanzarse en ausencia de limitaciones fuertes.

Este matiz es clave para entender el mensaje de fondo del estudio. A pesar de que en Europa se cazan cada año entre 3,7 y 4 millones de jabalíes, la población no solo no se reduce, sino que ha seguido creciendo a un ritmo medio del 4 % anual durante la última década. En términos prácticos, esto significa que cada año se incorporan al sistema cientos de miles de nuevos animales.

Los propios investigadores reconocen que, sin esta presión cinegética constante, el crecimiento sería mucho mayor y las cifras actuales quedarían rápidamente desbordadas.

España, Francia y Alemania, entre los países con más jabalíes

El estudio ofrece además estimaciones detalladas por países, lo que permite comparar realidades muy distintas dentro del continente. Francia, Alemania, España e Italia figuran entre los territorios con mayores poblaciones absolutas. En el caso español, la estimación oscila entre 1,7 y 2,4 millones de jabalíes, con una particularidad significativa: aproximadamente el 85 % del territorio nacional está habilitado para la caza y en más del 99 % de las cuadrículas del territorio peninsular existen evidencias de presencia de la especie.

Otros países, como Suecia, Noruega o el Reino Unido, presentan poblaciones más fragmentadas y recientes, pero en clara expansión. En contraste, en regiones donde la caza está muy limitada o prohibida, como algunas zonas de Europa central, las densidades locales se disparan.

Densidad de jabalíes prevista antes de la PPA basada en los resultados de caza.
Densidad de jabalíes prevista antes de la PPA basada en los resultados de caza.

Antes de la PPA y en el momento de máxima abundancia

Un aspecto fundamental del trabajo es el momento temporal al que se refieren estas cifras. Las estimaciones corresponden a escenarios previos a la llegada de la peste porcina africana a cada país o región y se sitúan, además, en el momento del año en que las poblaciones alcanzan su máximo: finales del verano y comienzos del otoño, justo antes del inicio de la temporada de caza.

Esto explica que las cifras sean superiores a las que se deducen únicamente de las estadísticas de capturas y permite entender mejor el impacto real tanto de la enfermedad como de las políticas de control posteriores.

Ciencia para gestionar un problema creciente

Más allá de la cifra final, los autores defienden que disponer de estimaciones reales de densidad es esencial para afrontar los conflictos asociados al jabalí: daños agrícolas, accidentes de tráfico, transmisión de enfermedades y tensiones sociales crecientes en el medio rural. También subrayan la necesidad urgente de sistemas armonizados de seguimiento de fauna a escala europea, capaces de ofrecer datos comparables y fiables.

El mensaje que deja el estudio es claro: el jabalí es hoy una de las especies silvestres más abundantes y exitosas de Europa, y su enorme capacidad de expansión solo puede entenderse —y gestionarse— teniendo en cuenta el papel clave de la caza como herramienta de control poblacional.

Síguenos en discover

Sobre el autor