El Parque Nacional de Cabañeros vuelve al foco europeo. Una comisión de eurodiputados ha visitado estos días el espacio protegido para conocer sobre el terreno su situación tras la prohibición de la actividad cinegética y el incremento de las poblaciones de ciervos y jabalíes, señaladas por propietarios y asociaciones como responsables de un grave deterioro ambiental.
La visita llega más de un año después de que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo acordara investigar la gestión del parque a raíz de una denuncia que alertaba del crecimiento descontrolado de la población de ungulados y de sus consecuencias sobre hábitats protegidos. Ahora, los representantes comunitarios han querido comprobar in situ cuál es el estado real del enclave.
En este contexto, la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, ha defendido la postura del Ejecutivo regional ante la presencia de los europarlamentarios y ha insistido en que cualquier actuación deberá ajustarse a criterios técnicos y a una estricta supervisión pública.
Gómez ha pedido a los visitantes europeos que «revisen todo con ojo crítico, viendo exactamente cuál es la situación, y no porque uno pueda dar más voces o entender que pueda tener un problema, tenga que ser la generalidad».
Control regulado frente a capturas sin límites
La titular regional de Desarrollo Sostenible ha reiterado que la Junta no se opone al control poblacional de ungulados, pero ha marcado una línea roja clara: no habrá actuaciones sin planificación.
En esa misma línea, ha añadido: «Con un buen plan de ungulados no hay absolutamente ningún problema; al contrario, estamos a favor». El Gobierno autonómico trabaja, según ha explicado, en la aprobación de los planes de control presentados por propietarios privados, que representan la mayor parte de la superficie del parque.
Gómez ha recordado además que únicamente el 6 % del territorio de Cabañeros es de titularidad pública, un dato que vuelve a poner sobre la mesa la complejidad competencial y de gestión del parque, en el que confluyen intereses estatales, autonómicos y privados.

La sobrepoblación, en el centro del debate
El eje del conflicto sigue siendo la posible sobrepoblación de ciervos y el aumento de jabalíes, una situación que, según denuncias previas trasladadas a Bruselas, estaría provocando daños a la flora y a otras especies de fauna. La consejera ha señalado que corresponde a las administraciones y a los propietarios valorar conjuntamente si existe ese exceso de animales y actuar en consecuencia.
Ha defendido también que los titulares de fincas cuentan con «instrumentos perfectamente tipificados y perfectamente puestos a su disposición para poder hacer ese control de ungulados», y que en algunos casos ya existen convenios firmados con la Administración General del Estado y con la comunidad autónoma para gestionar las poblaciones de caza mayor.
Sobre la presencia de los eurodiputados, Gómez ha reconocido que no entiende muy bien «el sentir» de la visita, aunque ha agradecido que los representantes europeos «pisen el terreno y conozcan mejor qué es lo que sucede en los territorios».
La evaluación que realice ahora la comisión europea será determinante para el futuro de la gestión en Cabañeros, un parque nacional en el que poco han dejado hacer a los titulares. Más de cinco años después de que se bloqueara la gestión de fauna en las fincas privadas , los propietarios aseguran que la situación sigue prácticamente igual.








